Por fuera de todas estas empresas está Laika, un estudio de animación que defiende a capa y espada el uso de la técnica stop-motion (aparentar el movimiento de objetos estáticos por medio de una sucesión de imágenes fijas, recurso utilizado por obras tan dispares como Los Tatitos de Walter Tournier hasta La gran aventura Lego.
Fundado en 2005, el primer trabajo del estudio fue para un director reconocido como Tim Burton, poniéndose a sus órdenes para animar la película El cadáver de la novia.
Luego de ese primer paso, el estudio comenzó a producir sus propias películas. La primera fue Coraline y la puerta secreta, seguida por Paranorman y Los boxtrolls.
Las tres estuvieron nominadas al premio Oscar como Mejor película animada, y las tres recibieron la aclamación de la crítica, aunque ninguna de las tres fue un taquillazo.
Las películas de Laika se han convertido entonces en películas de una calidad estética y con una profundidad temática igual o mayor a la de cualquier otro estudio de animación, pero que al no tener el renombre y la marca de estudios más conocidos no llegan a un público tan grande.
La película que puede cambiar esa tendencia es Kubo y la búsqueda samurái, la producción más reciente del estudio que comparte propietario con la marca de vestimenta deportiva Nike.
Con una fuerte inspiración del arte y la
cultura japonesa, la película tiene como protagonista al niño del título, un joven músico y cuentista cuyo abuelo, el malvador Rey Luna, busca quitarle su único ojo para hacerse inmortal.
Luego de que los espíritus malignos comandados por el Rey Luna asesinan a su madre, Kubo debe viajar en busca de la armadura mágica de su padre, el samurái Hanzo, para derrotar a su abuelo y salvar su vida, para lo que contará con la ayuda de una mona mágica y de Escarabajo, un guerrero que fue aprendiz de su padre.
Como suele suceder con las películas animadas, su versión original en inglés cuenta con las voces de estrellas reconocidas, entre las que se incluyen Matthew McConaughey, Charlize Theron, Rooney Mara y Ralph Fiennes, mientras que la voz de Kubo es proporcionada por Art Parkinson, que encarnó a Rickon Stark en Game of Thrones hasta la sexta temporada de la serie.
En el portal Rotten Tomatoes, que recopila diversas críticas y con base en ellas elabora un porcentaje de calidad, Kubo y la búsqueda samurái ostenta 96% de aprobación, y una aclamación prácticamente universal, aunque varias reseñas notan el tono melancólico y triste que domina la película en varios momentos.
Sin embargo, todo parece indicar que, a pesar de no contar con un gran renombre, Kubo es una de las mejores obras de Laika Animation, un estudio que por su calidad, vale la pena seguir, sin importar la edad.