¿A quién le puede extrañar que Richard Read haya dicho que el gobierno “se la va a comer doblada” si insiste con socavar el acuerdo al que su sindicato ha llegado con los empresarios de la bebida? Si durante un conflicto anterior ya le había dicho a sus patrones que iban a tener que dormir parados porque les iba a “patear el orto varias veces” y los trató de “hijos de mil putas”, “arrastrados” y “carneros”. Y, en la pasada elección interna del Frente Amplio, justificó su voto a Danilo Astori argumentando que no tenía previsto pasarse “por las pelotas” el impulso que Tabaré Vázquez le dio a la candidatura.
¿Quién es el sindicalista que complica al gobierno?
La palabra del dirigente es santa en el gremio de la bebida