El gobierno ya tiene casi pronto el plan de vacunación contra el covid-19 y estima empezar a ponerlo en marcha en abril, cuando la tan deseada vacuna llegue a Uruguay. Si bien aún hay incertidumbre sobre qué esperar de esta etapa de la pandemia, es posible empezar a pensar en un calendario de vacunación que llevará varios meses, según los parámetros diseñados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La infectóloga y exintegrante de la Comisión Nacional Asesora de Vacunas del Ministerio de Salud Pública (MSP), Graciela Pérez, explicó a El Observador que la OMS plantea distintos escenarios para priorizar a los grupos que deben vacunarse. Primero en función de la disponibilidad de inyecciones que tendrá el país, que va desde la cobertura del 10% o 20% al 50% de la población, y al mismo tiempo, se debe considerar si hay o no circulación comunitaria del virus y en qué niveles.
Uruguay reservó dosis para vacunar a unas 750 mil personas, es decir, alrededor del 25% de la población, por lo tanto el plan de vacunación será en etapas y por grupos. El Observador le consultó al virólogo Santiago Mirazo, al infectólogo Homero Bagnulo y a Pérez, exasesora del MSP, sobre quiénes deberían recibir las primeras dosis y cuánto tiempo llevará alcanzar a la población en general.
Es probable que la primera etapa sea similar a la campaña de la vacunación antigripal y lleve unos tres meses, desde abril hasta julio. En ese tiempo se vacunará al personal de salud, que permitirá continuar con la asistencia en los centros médicos, a los adultos mayores de 60 años, que son el grupo etario que registró la mayor tasa de mortalidad a causa del virus, y a las personas con comorbilidades (cardiópatas o diabéticos, por ejemplo). A diferencia de la campaña de vacunación antigripal, los niños y las embarazadas no entrarán en esta primera etapa debido al bajo riesgo que tiene el covid-19 en la salud de esta población.
También dentro de este grupo podrán entrar los militares que realizan tareas de control en las fronteras debido a la circulación de personas que hay entre Brasil y Uruguay, y principalmente en Rivera, donde hubo varios brotes desde marzo.
El referente del Grupo Asesor Científico Honorario del Poder Ejecutivo, Rafael Radi, coincidió con esta priorización. Días atrás dijo en Subrayado que los primeros en recibir la vacuna serían el personal de la salud y los adultos mayores con comorbilidades. "Quizás con un 30%, 40% de inmunidad poblacional se logre hacer ir al SARS-CoV-2 de una epidemia y pase a una circulación endémica como tantos otros coronavirus que conviven con nosotros todos los años", agregó.
A su vez, Bagnulo puntualizó que hay consenso a nivel internacional sobre esta priorización y agregó que también se podrá incluir al personal que trabaja en los residenciales de adultos mayores, como forma de cortar la transmisión del virus desde afuera hacia adentro de esos lugares.
Mirazo explicó que habrá que monitorear si la vacuna impide la infección de coronavirus o si evita los cuadros clínicos graves. "Todavía no está claro el mecanismo de protección, en función de esos datos, que van a ir surgiendo, es que hay que decidir si la población vulnerable debería estar en primera línea o no", explicó.
El Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización que asesora al C entro para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos recomendó, este martes, priorizar a los residentes y empleados de hogares de ancianos y al personal de la salud que son quienes están más expuestos al virus.
Los próximos en la fila podrán ser los grupos esenciales, pero para ello Uruguay quizá deba adquirir más dosis de la vacuna y comenzar una segunda etapa. "Con más del 20% de disponibilidad de vacunas entran los docentes, camioneros, conductores, policías, militares, es decir, los grupos de trabajadores esenciales", señaló Pérez.
Más vacunas para una segunda etapa
En este escenario, la vacunación a la población sana y menos riesgosa podrá comenzar incluso después del próximo invierno porque hay que tener en cuenta que Uruguay adquirió 1,5 millones de dosis mediante el mecanismo Covax de la OMS –que hasta el momento tiene nueve vacunas candidatas– pero solo podrá vacunar a 750 mil personas porque algunas, como es el caso de Moderna, se administran en dos dosis con algunas semanas de diferencia para que sean efectivas.
Para una segunda tanda de inmunizaciones Uruguay puede hacer una nueva compra mediante el mecanismo Covax o una adquisición directa de una vacuna que no esté incluida en el plan de la OMS. En este sentido, el canciller, Fransisco Bustillo, dijo este martes en Moscú luego de reunirse con el canciller ruso, Serguéi Lavrov, que el gobierno estudiará la posibilidad de comprar la vacuna rusa Sputnik V que ya fue presentada al MSP.
Bagnulo afirmó que la vacuna rusa no tiene demasiadas publicaciones con evidencias como la vacuna de Astrazeneca y Pfizer, aunque esta última requiere una logística de conservación de la cadena de frío que Uruguay tendría que desarrollar para poder recibirla. Por su parte, aún no está incluida en Covax.
Mientras tanto habrá que seguir usando tapabocas, alcohol en gel y mantener la distancia social porque los expertos remarcan que la llegada de la vacuna no será la solución definitiva. "Hay que seguir manteniendo las medidas porque hay que mantener contenida la transmisión. No es lo mismo empezar a vacunar con la situación epidemiológica controlada, a que si esto se desborda", subrayó Pérez.