¿Qué balance se realizó sobre la jornada Pasturas 2014?
“Se puede y debe producir y consumir más pasto”
Entrevista en El Observador Agropecuario a Sebastián Mari, ingeniero agrónomo y gerente de producción de PGG Wrightson Seeds
Entrevista en El Observador Agropecuario a Sebastián Mari, ingeniero agrónomo y gerente de producción de PGG Wrightson Seeds
¿Qué balance se realizó sobre la jornada Pasturas 2014?
El balance fue muy positivo, colmando plenamente las expectativas que teníamos tanto desde el punto de vista de la convocatoria, como de la temática de las charlas y de la recorrida de campo. Esta fue la séptima jornada bajo el nombre Pasturas y si bien cada una de las que hemos realizado ha dejado su saldo muy positivo, todas se destacan por sus particularidades, esta sin dudas lo será por su contenido técnico.
¿Qué concepto global quisieron trasmitir al productor dados los temas abordados en esta actividad, tanto en el tramo de charlas técnicas como en la recorrida por los predios?
Las Pasturas son nuestra cultura y entendemos que la región y no solo Uruguay puede y debe producir y consumir más pasto, y esperemos sea una de las reflexiones que cada uno de los participantes se haya llevado luego de esta jornada. El pasto es el alimento más barato y debería ser un aspecto central sobre el cuál construir competitividad y futuro. Como se vio en el correr del día, el suelo es de suma importancia para cualquier propuesta pastoril. Si bien hablamos de propuestas intensivas y competitivas, la consigna en este grupo es “producir no a cualquier costo” y sí hacerlo mejorando el suelo, donde el futuro sea mejor que el presente y que esto lo hagamos construyendo el recurso suelo. Una adecuada nutrición del suelo es más que importante para lograr los resultados físicos y económicos que se vieron en el correr del día. Dentro de la dinámica del día se mostró, entro otros temas, el trabajo conjunto que se está llevando adelante con el Grupo Agua y Leche desde inicios de 2013. Este proyecto pretende cuantificar la producción, utilización y calidad de las pasturas del grupo, ya que medir lo que se tiene nos permite dar el siguiente salto productivo. Y para nosotros poder evaluar y cuantificar el valor de nuestros cultivares en sistemas dinámicos donde están interactuando en suelo, la pastura y el animal es fundament para dar certezas al momento de la decisión de qué recomendar sembrar para un cierto objetivo productivo.
A propósito del valor de las buenas pasturas para una producción más eficiente, ¿qué novedades está aportando al mercado la compañía?
Durante la jornada se vieron varios cultivares de las diferentes especies forrajeras, donde se resaltaban las diferentes características que presentan. Analizamos la importancia que tiene el armado de una cadena forrajera basada en los requerimientos que se vaya a tener considerando las pasturas perennes y acompañándolas con los verdeos de invierno y verano. Se vieron raigrases italianos de ciclo largo y persistentes como el INIA Escorpio, INIA Merlín (Festulolium), Belinda y Maverick que son raigrases que utilizan todo el año productivo, de marzo a enero, y en algunos casos pueden pasar a un segundo año dependiendo del manejo y de las condiciones del año. También vimos pasturas perennes en base a Festucas, INIA Fortuna y Rizomat, acompañadas de Achicoria Puna II, alfalfa y trébol blanco. Pero tal vez lo más relevante y novedoso es el poder evaluar nuestros cultivares en sistemas dinámicos levantando las limitantes que tiene el mostrar tecnología en parcelas. El evaluar y medir los cultivares en sistemas reales de producción fue uno de los aspectos que se mostraron y donde el equipo de Desarrollo de Productos de la empresa está trabajando con suma responsabilidad. Tenemos claro que los diferentes cultivares se diferencian por la producción de materia seca y la estacionalidad de la misma, pero fuimos un paso más adelante ya que hablamos de otros dos aspectos que hacen al comportamiento animal: materia seca utilizada y transformación de esta materia seca en producto animal y acá entran a jugar otros temas. Hablamos de producir y utilizar más pasto, de mejor calidad, transformándolo en leche eficientemente, cuidando y mejorando el suelo al mismo tiempo y esto se logra con cultivares mejores como los mencionados con un buen diseño de los pastoreos e implementando una estrategia de fertilización adecuada en tipo y cantidad, considerando los resultados de los análisis de suelo y los requerimientos de nutrientes de las diferentes especies. Para esto vimos un sistema sencillo que se fundamenta en la aplicación de un paquete tecnológico que le ha permitido a los productores del grupo superar los 10.000 litros de leche y 900 kilos de sólidos por hectárea, en base a pasturas.
¿Aprecian en el productor, más allá de buenos o malos momentos en los precios por la leche, una actitud creciente de recurrir a materiales y manejos innovadores?
Para el caso de este Grupo Agua y Leche las pasturas son el centro de la dieta, redundando en un bajo costo promedio del alimento, que torna a estos sistemas particularmente competitivos frente a las oscilaciones de precios. Al mismo tiempo, las pasturas de alta producción contribuyen a mejorar las propiedades físicas y la fertilidad del suelo, generando un círculo virtuoso, que redunda en más producción, mejores suelos, y mejores resultados económicos para el productor. Esto es similar a lo que hemos visto año a año en el resto de la cuenca lechera, donde cada vez más se le da importancia a la productividad.