Amante de las actividades al aire libre y del surf, Ignacio Tórtora soñaba desde adolescente con radicarse en Punta del Este. Mientras tanto, se conformaba con visitas verano tras verano con su familia y amigos, con la firme convicción que su futuro estaría allí. Pensó que la gastronomía sería una elección que le permitiría vivir en el balneario esteño y por eso optó por estudiar la tecnicatura en la materia en el ITHU. En aquel 2002, sacudido por la crisis económica, Tórtora se animó a emprender “Sin Azúcar”, negocio que más tarde lo llevaría a cumplir su deseo de vivir en Punta del Este.
"Ser una empresa chica permite un vínculo cercano con clientes"
Ignacio Tórtora cuenta cómo creó la confitería Sin Azúcar y anuncia que están generando franquicias