Durante un Mundial de Fútbol los medios escurren a través de la pantalla, las páginas de papel y los monitores programas y análisis, columnas de opiniones y millones de segundos de repeticiones y jugadas filmadas en cámara lenta, conferencias de prensa y demás hasta el hartazgo. Detrás de toda esa parafernalia, hay algo que tiene que ver con el juego y con los sentimientos que este conlleva.
Esto piensa el director de cine mexicano Daniel Gruener. Con 46 años, Gruener tiene una filmografía de dos largometrajes premiados y con éxito de público en su país (Sobrenatural y Morirse en Domingo), además de haber trabajado en publicidad y en video clips (con su compatriota Thalía, entre otros) y participado en los festejos del bicentenario de México.
Gruener es muy futbolero, hincha de los Pumas de UNAM de Ciudad de México, va con su hijo al estadio, y sufre y disfruta como cualquier futbolero.
“En los Mundiales siempre me surge un sentimiento de que no hay contenidos para otro tipo de público. Donde se rescate la parte humana que rodea al fútbol, historias que dejen algo”, dice Gruener a El Observador.
Desde esa reflexión inicial, más el intento de responder a la pregunta de qué pasaría si surgiera un mundial de cine, a Gruener se le ocurrió crear lo que termina siendo Short plays, un proyecto multinacional de cine con el fútbol como eje: una película compuesta de 31 cortometrajes de diferentes países del mundo.
La cifra está condicionada por los días de duración del Mundial de Brasil 2014. “Son 31 noches de Mundial, y nuestra idea fue que cada noche la gente pudiera ver una de nuestras historias”, explica Gruener, quien como un auténtico director técnico se ocupó con su productora de la labor de contactar y acomodar las agendas de cada director para que pudieran filmar su corto, una apuesta global que requirió más de un año de trabajo.
Entre los directores que participan están Vicent Gallo, Carlos Reygadas, Doris Dorrie, Gaspar Noé, el uruguayo Pablo Stoll y muchos otros más, tanto de países cuyas selecciones clasificaron al Mundial como otros que no.
Cada historia tiene una duración de entre tres y cinco minutos, pues era una de las reglas. A su vez, cada historia hace una analogía con alguna jugada del fútbol.
Otro elemento previo importante para cada una de las historias fue que el diálogo jugase un rol fundamental para la comprensión del argumento. “La mayoría de los cortometrajes no tienen diálogo. Es cine puro para que todo el mundo pueda entenderlos”, arguye Gruener, quien afirma sentirse como el director del Barcelona de España.
“Son todos superestrellas, que están embarcadas en este mismo proyecto. Con algunos tengo una relación muy amistosa y hay algunos que ni siquiera conocía, pero son todos grandes talentos y artistas del mundo”, dice el mexicano.
Cada director le imprime a sus historias su estilo, su sello personal y las características de cada país.
Por ejemplo, en el caso de Vincent Gallo (Buffalo 66, actor y director), el estadounidense mantiene el estilo y se ocupa de casi todo en su corto: pone la cara, la mano detrás de la cámara y la música.
La alemana Doris Dörrie (gran directora de ¿Soy linda? e Iluminación garantizada) realizó una animación digital que cuenta la historia de una pelota famosa, con la que un equipo gana el Mundial.
El mexicano Carlos Reygadas es gran fanático del fútbol y hace un trabajo conceptual de 40 años de una gran familia en un sillón que no pierde la esperanza de ver a su selección ganar un mundial.
Persona externa es el cortometraje del uruguayo Pablo Stoll, basado en una anécdota verídica de un partido entre Defensor y Racing donde un alcanzapelotas se mete a la cancha e impide un gol.
Gruener explicó que los cortometrajes, que se empezaron a filmar a finales de 2013 y continuarán hasta abril, están en diferentes etapas. “En este momento estamos en la mitad del proyecto”, dice el coordinador de Short plays.
Para verlo
Son tres las plataformas en las que se podrá ver la película. En cine (participará en festivales y tendrá estreno comercial), lanzamiento en dvd y blu ray, y luego se venderá a televisoras de cada país.
“Destaco que hoy en día la tecnología permite que proyectos así existan, con realizadores diversos trabajando con un mismo objetivo. El fútbol es una de las pocas cosas que une a todas las culturas”, concluye Gruener.
El título pretende hacer un juego de palabras entre los cortometrajes (los “short plays”) y las pequeñas jugadas que componen un partido. Tanto las fundamentales, los goles, como esos detalles que hacen del fútbol el mejor deporte de la galaxia. l