La funcionaria acogió el anuncio del presidente estadounidense George W. Bush de que Washington enviará 21.500 soldados más a Irak, al expresar que demuestra que los gobiernos de Estados Unidos e Irak están decididos a atender el deterioro de la situación de seguridad.
Beckett manifestó que las autoridades británicas seguirán trabajando para transferir "progresivamente" las responsabilidades de la seguridad a Irak en Basora, en el sur de ese país. Allí hay cerca de 7.000 soldados británicos.
"El primer ministro apoya completamente los esfuerzos de Estados Unidos, los esfuerzos del gobierno iraquí, y nuestros propios esfuerzos, para convertirlo en un país más estable y próspero", manifestó el portavoz a condición de mantener su nombre en el anonimato, siguiendo con la política del gobierno.
El secretario de Defensa Des Browne ha expresado que miles de soldados británicos serán evacuados de Irak cuando sea transferida la responsabilidad del control de la seguridad de Basora al gobierno iraquí. No se ha fijado una fecha para que ello suceda, pero Browne ha manifestado sus esperanzas de que ocurra en la primera mitad de este año.
(AP)