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El acuerdo se firmó en el LATU.

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Acuerdo de Barenbrug e INIA para correrle la frontera a la alfalfa

Se mezclarán más de 100 líneas de alfalfas para obtener variedades que se adapten a suelos más ácidos 

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26 de febrero de 2022 a las 05:00

Barenbrug y el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) firmaron un convenio para desarrollar un programa de mejoramiento genético y producción de alfalfas sin latencia. La empresa, que en Uruguay comercializa sus productos exclusivamente a través de Calvase, prevé que habrá variedades comerciales en tres años.

Este programa de mejoramiento genético, en el que se mezclarán más de 100 líneas de alfalfas para obtener variedades que se adapten a suelos más ácidos, es el único de este tipo en el país.

Alberto Goñi, gerente general de Barenbrug, comentó a El Observador que el objetivo es desarrollar alfalfas que se adapten mejor a suelos en los que se realiza producción lechera y también donde se desarrolla la ganadería, para poder incluir dentro de las rotaciones de pasturas a las rotaciones con alfalfas.

“Apuntamos a incrementar el volumen de producción lechera y también, a través de los cruzamientos que se hagan, poder abarcar el sector carnicero, que es muy importante en Uruguay y que en los últimos años ha crecido de forma exponencial”, dijo, y añadió que en el acuerdo ve una gran oportunidad, para el INIA como desarrollador y para la empresa como proveedora de tecnología.

Acuerdo estratégico

El acuerdo se hizo a nivel global y la empresa, con base en Holanda, eligió al INIA para trabajar “por la seriedad, el manejo confidencial y la reputación internacional que tiene”.

Los ensayos se harán en Uruguay y luego, dependiendo de los resultados obtenidos en la selección de los cruzamientos, se verá si hay alguna adaptabilidad de algunas variedades a otras geografías, dentro de Latinoamérica y a nivel mundial.

El presidente del INIA, José Bonica, indicó que desde el instituto ven como “estratégicamente importante” poder desarrollar nuevas variedades de alfalfas que se adapten a más suelos de los que se utilizan en el país.

“Estamos enfrentando el desafío de correrle la frontera a la alfalfa para los distintos sistemas ganaderos, no únicamente para los lecheros, como mayoritariamente se usa, y poder tener nuevos productos forrajeros en zonas más allá del litoral, que son las clásicas, para esta especie que es la reina de las forrajeras”, añadió.

El INIA trabajará junto a Barenbrug en el desarrollo de nuevas alfalfas.

Invertir en conocimiento 

Bonica definió al acuerdo como “una alianza temprana”, ya que el instituto trabajará desde el inicio con un actor privado para colaborar y generarle a los productores agropecuarios nuevas oportunidades en el trabajo. “En el trabajo en equipo, de cosas que son distintas, hay lugares en donde se puede crecer y tener un ganar ganar”, sostuvo.

Para él, la complementación entre las empresas privadas y los investigadores es muy importante, porque el rol principal de la investigación debe ser innovar.

“Investigar es destinar dinero a generar conocimiento, e innovar es usar ese conocimiento para generar ganancias, y en el interín debe haber una transferencia entre los investigadores y los productores”, aseguró.

La firma de este convenio se realizó en el LATU.

Calidad y diferencial 

José Ignacio Otegui, director de Calvase, comentó que la zafra de semillas se viene desarrollando bien. En los diferentes tipos de semillas “la demanda es mucho más grande que la oferta, es una zafra que se anticipa y ya hay variedades agotadas”, comentó sobre el mercado.

Según detalló, lo que más falta son ragigrases y leguminosas.

Los precios en esta zafra están entre 40% y 50% arriba que en los últimos dos años, aseguró.

“Como siempre, Calvase tiene calidad y diferencial para los clientes”, mencionó, y destacó la tecnología Power Seed que es ofrecida únicamente por la empresa. Esta tecnología de tratamiento logra semillas con triple inoculación y más microorganismos asociados, bioprotectoras y enraizadoras, explicó.

El tratamiento de las semillas es algo muy importante porque repercutirá en que por cada semilla plantada se logren más plantas por metros, resaltó.

El empresario le recomendó a los productores que al momento de seleccionar qué semillas comprar no elijan por precios, sino que busquen tecnología y valoren la genética.

Calvase comercializa materiales protegidos, de Barenbrug, que al momento de pasar de pasto a carne “son mucho más eficientes que muchos de los que hay en el mercado”.

Ignacio Quintans, integrante del Departamento Técnico de Calvase, agregó por su parte que la demanda viene en aumento y es mayor a la de años anteriores. “Vemos a un sector ganadero muy dinámico y la demanda viene siendo fuerte”, mencionó.

Un año para ser eficiente 

El técnico sostuvo que este “es un año para apuntar a la eficiencia de los sistemas desde una perspectiva 360. Se deben tomar decisiones sobre el manejo de los barbechos, en cuanto al tiempo y elección de herbicidas; desde la objetividad en las fuentes, dosis y momentos de fertilización, así como también en el manejo general de las pasturas con la siembras en fecha, y gestión del pastoreo que permita maximizar la cosecha de pasto. Para todo ello es fundamental el asesoramiento técnico que brindamos en Calvase y Megaagro, con profesionales en todo el país”.

En momentos en los que hay poca disponibilidad de semillas y los costos están altos, las empresas agropecuarias que tienen una planificación forrajera con una visión a largo plazo son las que capitalizan estos buenos momentos de precios de la carne y leche.

Según explicó, si bien, los insumos tuvieron un gran aumento en sus precios, por ejemplo el valor del raigrás aumentó 50% y el de la urea más de un 200% (llegando este fertilizante a costar alrededor US$ 1.000 la tonelada). Es importante que los productores miren no solo el precio de los mismos, sino la relación insumo - producto.

Citando datos de un análisis de Carlos Molina para el Instituto Plan Agropecuario, Quintans informó que en 2022 la relación insumo - producto, es decir lo que se necesita en kilos para amortizar el costo total de una pradera, está en 160 kilos de novillo gordo ,siendo menor en comparación al promedio del período 2000-2010 y 2010-2017.

“Si bien el costo de una pradera aumentó, no hay que mirar el costo en valores absolutos sino en la relación insumo - producto que actualmente es muy favorable”, sostuvo.

Inauguración de Calvase en el este del país

Calvase, en un acuerdo con Lage & Lallemand, trabaja en el tratamiento profesional de semillas con el objetivo de agregar valor a las mismas.

Quintans anunció que la empresa inaugurará un campo de cuatro hectáreas en el este del país (que se suma a otros dos campos en los que se viene trabajando hace unos años) exclusivo para evaluar y desarrollar la tecnología del coating. Esta consiste en la coinoculación de microorganismos a nivel de la semilla, es decir, hongos y bacterias que brindan múltiples beneficios.

Esta tecnología de tratamiento busca aumentar los coeficientes de logro (producir más plantas por semillas sembradas), potenciar el vigor inicial de las mismas, aumentar la viabilidad y potenciar el crecimiento de las pasturas.

“Nuestra visión y nuestro foco está puesto en la sustentabilidad de los sistemas y el cuidado del medio ambiente a través del aumento de la actividad biológica de los suelos, el desarrollo de las raíces y en la disminución del uso de agroquímicos, por ejemplo, utilizando hongos en sustitución de los fungicidas”, detalló el técnico.

 

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