El agro desplazó a la industria como el principal tomador de créditos del sistema bancario, algo que no sucedía al menos desde 2005. El sector agropecuario tuvo en julio la mayor participación de créditos vigentes en el total y fue la única actividad que mostró un mayor impulso en el aumento de financiamiento. Mientras que la industria totalizó US$ 2.126 millones en préstamos vigentes en julio, en el agro el endeudamiento ascendió a
US$ 2.211 millones, según los últimos datos publicados por el Banco Central (BCU).
De este modo, elevó su participación a 26% en el total del sistema crediticio –siendo la proporción más alta entre todos los sectores–, por delante de la industria que contaba con 25%. Esa tendencia comenzó a observarse a partir de marzo cuando el agro prácticamente equiparaba a la industria en el monto de financiamiento bancario. Algo que terminó por consolidarse en el último cuatrimestre a julio.
La industria inició un ciclo de menor impulso en la toma de crédito a partir de marzo del año pasado hasta que en junio de 2014 cayó 1,8% respecto a igual mes de 2013, para luego profundizar su descenso en el interanual a julio en 3,8%.
Por el contrario, el agro fue el único sector que dinamizó el crecimiento. Mientras que en los 12 meses cerrados a julio del año pasado el aumento del crédito fue de 18,2%, en el mismo período de este año la suba fue de 29,8%. En relación con los otros sectores, tanto el crédito otorgado al sector servicios como al comercio crecieron 13,9% y 7,4% en el interanual a julio, respectivamente, pero mostraron una fuerte de-saceleración respecto a un año atrás. En el primer caso, los préstamos vigentes crecieron 24,6% y 18,2% en el comercio. Por último, otro de los principales sectores para la economía, la construcción, mostró una leve caída de 0,8% en el interanual a julio tras un incremento de 26,9% en julio de 2013. Fue la primera caída desde 2010 cuando en noviembre descendió 3,4%.
Futuro desafiante
Si bien las realidades y perspectivas de la industria y el agro son disímiles, ambos sectores deben lidiar con un escenario que presenta desafíos para lo que resta del año. La industria manufacturera tuvo en el período abril-junio de este año su segundo trimestre consecutivo de caída, el más pronunciado desde 2009. En tanto, la última encuesta de expectativas de la Cámara de Industrias de junio arrojó una mayoría de respuestas en terreno negativo tanto para la marcha de la economía uruguaya como de sus propias empresas.
Por su parte, el agro también comienza a observar algunas luces de alerta. Los precios de granos como la soja y el trigo han descendió, mientras que los lácteos se derrumbaron más de 50% en lo que va de este año. El precio de los productos de origen primario –y de bajo nivel de industrialización–, expresado en dólares corrientes, que representan la mitad de la canasta exportadora del país, aumentó en el mercado internacional en el período comprendido entre mayo de 2013 y julio de este año 7,1%, según el Índice de Precios de Commodities Relevantes de El Observador (IPCR-EO). Sin embargo, este fortalecimiento no logra compensar la caída de 28,1% que se venía produciendo a partir de agosto de 2012.
En julio, los precios de los productos primarios más relevantes para la economía uruguaya se ubicaron 1,8% por encima de igual mes del año pasado, impulsados, fundamentalmente, por el incremento del precio de la carne –el segundo producto con mayor incidencia en el indicador– que permitió incrementar el valor del índice a pesar de registrar una caída en la mayoría de los commodities.
De hecho, el precio de la soja, principal producto de exportación para el país, tuvo una baja de 5,6%, mientras que el valor del arroz –tercer producto más relevante dentro de las materias primas–, que viene descendiendo por casi dos años, cayó 17%. Para 2014, se espera una contracción de 7,9% –expresado en dólares corrientes– en el precio de seis de las ocho materias primas más relevantes para la economía uruguaya.