Alrededor de 50 establecimientos lecheros ubicados en los alrededores de San Ramón y Tala en el departamento de Canelones, que fueran afectados el pasado miércoles por el fuerte temporal de agua y vientos, se recuperan de los daños materiales experimentados en la infraestructura de sus instalaciones.
A su vez fueron aproximadamente 50 los tambos que experimentaron cortes de energía eléctrica por el destrozo provocado principalmente en las columnas de UTE que fueron derribadas por el viento. La situación que generó dificultades para los trabajos en los tambos y de conservación de la leche en los tanques de frío, fue resuelta mediante la solidaridad de algunos vecinos que facilitaron esa tarea y en otros casos con equipos electrógenos aportados por Prolesa, empresa que integra el Conaprole.
Las remisiones de leche a la planta de Conaprole de la zona no se vieron afectadas.
También fueron afectados galpones de unos ocho productores façoneros de pollos ubicados en las cercanías de las mencionadas localidades de Caneonales, en lo que se le considera la zona periférica de actividades del sector. El presidente de la Asociación de Façoneros de Pollos Unidos, Daniel Pereira, informó a El Observador que en esos casos se cuenta con coberturas de seguros, pero que lo más riesgoso resulta la demora que pueda registrarse y que pueda provocar inconvenientes para continuar suministrando pollos a las industrias avícolas.