Shayma Qasim, la primera reina de belleza de Irak desde 1972, recibió una llamada de amenaza en la que se la exhortaba a unirse a las filas del Estado Islámico (EI), y que, de no hacerlo, sería secuestrada.
Qasim ganó el concurso de belleza el sábado pasado y pronto recibió una llamada de un presunto yihadista. Ella dijo que, a pesar de sus temores, está determinada a "seguir adelante pese a los obstáculos", según informó el diario The Jerusalem Post.
Tras ser coronada por el concurso, se espera que Qasim represente a Irak en la próxima edición de Miss Universo, a realizarse en Tailanda el marzo del año próximo.
Otras dos participantes que compitieron con Qasim por la corona enfrentaron amenazas de muerte y 15 salieron de la competición debido a críticas de sectores conservadores de la sociedad musulmana.
El final de la competición se celebró en un hotel de Bagdad y contó con ocho participantes. El concurso mismo fue pospuesto hasta diciembre debido a amenazas, lo que forzó a adaptar varios aspectos del concurso (como la sección de traje de baño), para contemplar los tabúes sociales.
"Irak necesitaba esto. La situación es débil y queríamos celebrar esto al igual que otros países como Líbano. Tener un poco de normalidad", sostuvo el organizador del concurso, Ahmed Leith, al diario británico The Independent.