3 de febrero de 2015 18:56 hs

La brecha entre el tipo de cambio oficial y el paralelo es tan amplia (54%) que a los argentinos que cobran dinero desde el exterior les conviene tomarse un barco a Uruguay para saltar el cepo, de forma que los dólares que reciben del extranjero rindan un valor lo más cercano posible al blue.

Sucede que desde que se instauró el cepo cambiario, las personas que reciben dinero del extranjero de sus familiares, a través de empresas como Western Union o MoneyGram, o los jubilados que cobran sus haberes o pensiones con cheques o vía transferencia cobran pesos al tipo de cambio oficial, que en la actualidad se encuentra 35% por debajo de la cotización en el mercado paralelo.

Por la diferencia entre el dólar oficial (8,67 pesos argentinos) y el blue (13,38 pesos argentinos), les rinde pagar un pasaje a Colonia o Montevideo y pasar el día en esa localidad, para traerse los dólares en el bolsillo y venderlos en el mercado paralelo, según coincidieron las personas consultadas por El Cronista.

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Se trata de un movimiento hormiga. Al salir o ingresar a Argentina, las normas obligan a informar los montos superiores a US$ 10.000. En tanto, en Uruguay, las alertas de lavado de dinero se encienden desde los US$ 3.000.

El pasaje a Colonia cuesta alrededor de 920 pesos argentinos ida y vuelta, menos de US$ 100 al tipo de cambio al que acceden. Y otros US$ 10 para comer algo, porque la operación implica perder un día, ya que el barco sale a las 12.15 horas desde Buenos Aires y vuelve a las 17.15 horas desde Colonia.

“Fui varias veces. Una de las veces fue llamativo que justo las cinco personas que estaban sentadas al lado mío iban al mismo lugar”, explicó una persona que recibe dinero de un familiar periódicamente, que prefirió no ser identificada.

“Conviene irse para allá. Allá te dan los dólares y acá cobrás pesos a 8,6 (pesos argentinos)”, agregó. Al cobrar unos US$ 3.000 al blue, la persona se puede hacer de 40.000 pesos argentinos, menos los costos del viaje y la comisión que puede rondar el 5%.

Las personas que cobran jubilaciones del exterior también saltan el cepo de esta manera. “Algún jubilado, en vez de cobrar acá en pesos, transfiere a un banco de Uruguay y se viene con los dólares. O cambia el cheque en Uruguay. Los jubilados españoles cobran con cheque, y en vez de cobrarlo en una casa de cambio local o en un banco, lo cambian en un banco uruguayo”, contó otra persona que opera con jubilados. La comisión se encuentra entre 3% y 4%.

“Es lógico y es legal. Juntan dos o tres meses, porque los cheques tienen validez de 180 días. O una persona puede viajar con los cheques de los parientes, que se pueden endosar por el titular. Al 50% de brecha, se recontra paga el pasaje. Hacen ida y vuelta en el día y de paso hacen el city tour”, agregó. Los cheques de jubilaciones y pensiones pueden ser de US$ 500 y US$ 1.000.

Según explicaron las casas de cambio de Colonia, quienes retiran giros de hasta US$ 3.000 sólo presentan el documento de identidad. Por montos superiores deben llenar una ficha con datos personales fijada por el Banco Central (BCU) para controlar el lavado de dinero. “Hay un seguimiento”, dijeron, “si todos los días vienen a retirar por debajo del umbral, saltan las alertas”.

La búsqueda de alternativas para cobrar las remesas del exterior en Argentina coincide con las últimas estadísticas del Banco Mundial, que en 2013 registró US$ 526,46 millones, una caída de 24,5% respecto a 2011.

Maximiliano Babino, gerente General de Western Union/Pago Fácil, dijo que “históricamente las remesas entrantes al país que Western Union opera son destinadas a la ayuda familiar y provienen de los argentinos radicados en el exterior, mayoritariamente en EEUU, España e Italia”.

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