Europa trabaja contrarreloj en el Ariane 6, una nueva nave espacial de 70 metros de alto con la que aspira a rebajar los costes de lanzamiento para sobrevivir en un mercado donde empresas privadas como SpaceX endurecen la competencia que ya presentaban a las potentes industrias de Rusia, EEUU o China.
Ariane 6, la futura nave espacial europea
Su primer lanzamiento de prueba está programado para 2020