Arthur nació luego de una cesárea de emergencia ya que su madre, Claudineia dos Santos Melo, recibió una bala al quedar atrapada en medio de los disparos entre policías y traficantes en Brasil.
Los médicos consideran que sobrevivió de milagro y que a pesar de estar parapléjico "todo puede suceder en la vida de ese niño", asumiendo que se puede llegar a mejorar correctamente.
El hermano de la víctima, Leonardo, espera que Claudineia deje Río de Janeiro y vuelva a su
ciudad natal Lucena, en Paraíba. Él aseguró que la vida allí es mucho más tranquila.
La Policía investiga el hecho y maneja la hipótesis de que la bala fue disparada por los criminales. La grave crisis económica que vive el estado de Río de Janeiro, que se declaró en quiebra hace un año y apenas puede pagar los salarios de los funcionarios, y la
corrupción en las instituciones y en los cuerpos policiales contribuyen a alimentar el problema de la violencia que lleva más de 700 episodios de tiroteos y homicidios en el área.
La crisis provocó que haya una menor presencia policial en las calles, un empobrecimiento general de la población y la puesta en marcha de un severo paquete de recortes en el gasto público.
Desde principio de año hasta mayo hubo casi 3.000 homicidios, según datos del Instituto de Seguridad Pública de Río.
Por su parte, el gobierno federal envió al área a un poco más de 400 agentes de la Fuerza Nacional para luchar contra la creciente violencia que se disparó desde la celebración de los Juegos Olímpicos de 2016.