Todas las mañanas el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Isaac Alfie, recibe en su oficina la cantidad de combustible vendido el día anterior. Con ese indicador es que el jerarca de gobierno le toma el pulso a la economía y analiza el nivel de reactivación.
El “pozo” como lo denominó el jerarca, fue entre finales de marzo y principios de abril y desde ahí comenzó a crecer.
Los datos de venta de combustible de Ancap a las estaciones a los que accedió El Observador muestran la caída de forma abrupta desde que se declara la emergencia sanitaria. Si bien la venta de Ancap a las estaciones es variable en el día a día, en el siguiente gráfico se aprecia claramente la disminución.
Agrupados mensualmente queda demostrado como abril –primer mes completo afectado por la emergencia sanitaria- fue el que tuvo menor venta y ya en mayo comienza a repuntar. La caída en la venta de gasolinas (Premium 97 y Premium 95) en abril respecto al mismo mes de 2019 fue de 40%, según los datos de Ancap procesados por El Observador. En mayo esa retracción fue de 23%.
Incluso, en el quinto mes del año el aumento es de un 19% respecto a abril y se acerca a los números de marzo, que solo fue afectado a partir de la mitad.
“El pozo fue la última semana de marzo y la primera de abril. Ahora se cae en un porcentaje mucho menor. La misma tendencia se ve con el consumo de energía eléctrica; la caída llegó a ser 9% y ahora fue menos”, dijo el director de la OPP entrevistado por el semanario Búsqueda.
El propio jerarca reconoció que con esos números, inicialmente en el gobierno creyeron que la caída de la economía iba a ser mayor. Sin embargo, gracias a la reactivación las perspectivas ahora son más optimistas.
Según Alfie basta con mirar la “elasticidad PBI-combustibles” para tomarle el pulso a la economía.
Es que en Uruguay existen algunas limitaciones de los indicadores para medir la temperatura de la economía en tiempo real. Si bien existen evoluciones mensuales del Producto Bruto Interno (PIB) –de uso exclusivo del Banco Central-, la venta de combustibles permite tener datos diarios.
De todos modos, la venta de combustibles no es el único dato que mejora las perspectivas de cara al futuro. "Si bien la evolución de la actividad económica local evidencia las consecuencias de la pandemia, el retorno gradual de la actividad en algunos sectores permite proyectar caídas menores a las esperadas inicialmente", dice un pasaje del comunicado del Copom del pasado jueves 21.
Desde el Ministerio de Economía, y distintos organismos internacionales, han manejado que la caída de la economía uruguaya debido a estos efectos será cercana al 3% en 2020.
Por departamento
Los datos de Ancap permiten ver cómo evolucionó la venta de combustibles mes a mes por departamentos. En abril, cuando se dio la mayor caída a nivel nacional, Rocha fue el que tuvo un bajón más pronunciado. La disminución de las ventas de Ancap a las estaciones de servicio fue del 51% en ese departamento.
Que la Semana Santa haya caído en abril tanto en 2019 como en 2020 puede ser una explicación de por qué el departamento del este del país fue el que mostró la caída más pronunciada. Maldonado aparece en tercer lugar, por detrás de Río Negro. En Montevideo la baja fue bastante pronunciada también y llegó al 43%.
Pero al ver los datos por departamento, se puede diferenciar cómo ha evolucionado la pandemia en cada uno. Por ejemplo, en Rivera en marzo de 2020 se vendió más gasolina que en marzo de 2019. La variación es baja –menos del 2%- pero demuestra que la actividad en ese departamento fronterizo siguió con normalidad en los primeros días de la emergencia sanitaria. Ya en abril la caída fue del 23% y del 18% en mayo.
Algo similar sucede en Artigas, otro de los departamentos fronterizos del país. En el norte del país la venta de gasolina tuvo una disminución de apenas 2% en marzo y en abril llegó al 10%. De todos modos, es el departamento que tuvo la contracción más leve de todo el país.