Los televidentes de los Juegos Olímpicos de Londres están acostumbrados a los planos de sonido ficticios que ofrece el cine, capaces de reproducir la presión de una pisada, el chasquido de una flecha y un susurro en la muchedumbre. Hay un ejército de técnicos trabajando para que esas expectativas inconscientes sean colmadas y para eso usarán la técnica del cine: mejorarán la realidad.
Así se arma el sonido de los Juegos Olímpicos
El audio de la transmisión televisiva de la competencia no es el real, sino una ficción casi cinematográfica de lo que sucede