10 de diciembre de 2012 16:22 hs

Casi dos tercios de la población mundial vivirá en ciudades para el 2030, y la mayoría pertenecerá a la clase media, estará conectada por la tecnología y protegida por un sistema de salud avanzado, además de la posibilidad de que haya países que colaboren emtre sí, con Estados Unidos y China estén a la cabeza de dicha cooperación.

Ese es el escenario más optimista de los incluidos en un informe llamado Global Trends (Tendencias Globales) 2030 y que fue difundido el lunes por el Consejo Nacional de Inteligencia del gobierno estadounidense.

En el peor de los casos, el aumento de la población generará conflictos por el agua y los alimentos, especialmente en el Medio Oriente y África, y la inestabilidad contribuirá al colapso económico global.

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El estudio es un análisis sobre cómo será el mundo en 15 o en 20 años si se mantienen las tendencias presentes, con el fin de ayudar a los líderes mundiales a prepararse para lo mejor y para lo peor que podría deparar el futuro.

El informe está desglosado en lo que el Consejo Nacional de Inteligencia considera megatendencias que seguramente ocurrirán y perturbaciones (las cosas que son posibles aunque con menos certeza, pero que no pueden ser desatendidas).

Entre las tendencias más importantes: el aumento global de la clase media mejor educada, conectada vía tecnología y más sana debido a los avances en medicina. El poder no descansará ya en una o dos naciones, sino que se extenderá por redes y coaliciones en países que trabajarán juntos.

A la importancia mundial que tendrán China, India y Brasil, se sumará la de otros países como Colombia, Indonesia, Nigeria, Sudáfrica y Turquía. Europa, Japón y Rusia continuarán declinando en comparación.

Falta de recursos y cambio climático

En países en los que ha disminuido la tasa de natalidad y envejece la población, como en Estados Unidos, el crecimiento económico quizá pierda fuerza. El 60% de la población mundial vivirá en ciudades.

Empero, incluso con estos avances, el agua, la energía y los alimentos serán más precarios, sobre todo teniendo en cuenta el crecimiento de la población, que para el 2030 rondará los 8.3 millones de personas.

"Casi la mitad de la población mundial vivirá en zonas con graves restricciones de agua", afirma el informe. África y el Medio Oriente serán las de mayores riesgos ante la falta de alimentos y agua, aunque China y la India son también vulnerables".

La demanda de comida, agua y energía crecerá un 35 % , 40 %, y 50 % respectivamente. El cambio climático se intensificará; las zonas húmedas se harán más humedas y las secas más secas.

América Latina

América Latina reducirá su inequidad y aumentará su estabilidad para 2030 pese a que algunas naciones de América Central y el Caribe se mantendrán vulnerables a convertirse en estados fallidos ante las amenazas del crimen organizado y a que Estados Unidos reduzca o elimine su importación de petróleo, según un análisis del gobierno estadounidense difundido el lunes.

En su reporte el Consejo Nacional de Inteligencia señaló que América Central y el Caribe "tendrán cada vez más difícil el manejo de seguridad y gobernabilidad" debido al alza en los cotos de alimentos y combustible y a su dependencia económica del mercado estadounidense.

Mathew J. Burrows, asesor del Consejo Nacional de Inteligencia, dijo que estos problemas probablemente no tendrán un efecto adverso para la región en su conjunto.

"La región está muy al tanto de esa amenaza y hemos visto un progreso enorme durante la última década en Colombia para librarse de esa amenaza", dijo Burrows. "Creo que verás progreso allí, cuando escribamos otro informe en la próxima década", agregó.

"El punto central sobre América Latina es más bien sobre sus logros y nuestra confianza relativa de que continuará", sostuvo.

El documento subraya que Estados Unidos podría convertirse en un exportador energético importante en 2020 y en 2030 y reducir o suspender sus importaciones de petróleo crudo gracias a la capacidad de explotar reservas de gas y petróleo a través de tecnologías novedosas como la fractura hidráulica.

Debido a tal expansión de la producción estadounidense, "la OPEP podría perder el control de los precios y los precios de crudo caerían, tal vez sustancialmente", lo cual "sería un gran costo para muchos productores energéticos que son cada vez más dependientes en precios relativamente altos para balancear sus presupuestos", indicó el reporte.

El análisis mostró que si el crecimiento económico regional mantiene un promedio de 3,5%, el PIB agregado de América Latina podría alcanzar los 9 billones en 2030 --la mitad de la economía estadounidense-- y el ingreso per cápita ascender a 14.000 dólares, casi el doble de la actualidad.

El Consejo Nacional de Inteligencia elabora el informe cada cuatro años con la intención de brindar al próximo gobierno estadounidense un análisis de las tendencias globales durante las próximas dos décadas,

Más información: http://es.scribd.com/doc/115962650/GlobalTrends-2030

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