Este lunes atracó el crucero Greg Mortimer en el Puerto de Montevideo y mañana descenderán sus tripulantes para alojarse en dos hoteles hasta que puedan regresar a sus hogares.
En el crucero, que llegó a costas uruguayas el 31 de marzo, había hasta el viernes 37 casos de covid-19 positivos y 49 negativos. Antes del descenso estarán prontos los resultados de los nuevos hisopados que se realizaron el fin de semana para certificar que no haya nuevos contagios.
No descenderán todos todos los tripulantes ya que es necesario mantener una guardia mínima en el barco, de menos de diez personas, integrada por aquellos trabajadores sin coronavirus y con un mejor estado de salud.
Casmu participará en el operativo de descenso y traslado de la tripulación. La vicepresidenta de la institución, Andrea Zumar, explicó a El Observador cómo será esta misión, que tiene como antecedentes los dos operativos de repatriación de pasajeros realizados el mes pasado desde el Puerto hasta el Aeropuerto de Carrasco.
"Van a bajar del barco y viajar en dos ómnibus diferentes, uno lleva a los covid-19 positivos y otro a los negativos", explicó. Este lunes, un equipo integrado por médicos del Casmu y funcionarios del Ministerio de Salud Pública (MSP) concurrió a varios hoteles de Montevideo para inspeccionar las condiciones y elegir a aquél que se encuentre habilitado para que hospedar a los tripulantes durante la cuarentena. Finalmente, se eligió a dos hoteles de la cadena Regency.
Zumar dijo que no es necesario que se hospeden en lugares diferentes, pero sí es importante que se mantengan separados los tripulantes positivos de los negativos.
El traslado desde el puerto a los hoteles se realizará en la mañana de este martes. Primero se trasladará a los tripulantes sin coronavirus a un hotel y liego a los positivos de covid-19 a otro hotel de la misma cadena. "Vamos a mandar al puerto dos ambulancias de la emergencia 1727 especializadas, pero vamos a tener preparadas otras dos. El triage telefónico indica que no hay ningún enfermo inestable, pero puede pasar que cuando desciendan haya alguno que necesite un traslado y sea hospitalizado", sostuvo. Además, habrá dos ambulancias libres que escoltarán a los ómnibus.
Una vez que arriben a los hoteles, el servicio 1727 estará a disposicion las 24 horas por cualquier consulta y se realizará un seguimiento con telemedicina de los pacientes.
Además se va a realizar una visita diaria, aunque Zumar explicó que restar definir si será solo a los positivos o a toda la tripulación. "Si alguno requiere internación también tenemos un espacio preparado en el sanatorio", señaló.
Por otra parte, comentó que el fin de semana recibieron la comunicación de un hotel en Montevideo que se ponía a las órdenes para hospedar a pacientes con covid-19 y solicitaron que se les diera un curso de capacitación en el protocolo de actuación para estos casos. Zumar añadió que aún no sabían si este hotel sería el elegido por el MSP para hospedar a los cerca de 80 tripulantes.
Desgaste
El canciller Ernesto Talvi dijo en la comisión de Asuntos Internacionales de Diputados que los tripulantes del Greg Mortimer están "desgastados" emocionalmente por haber estado tanto tiempo arriba del buque.
"Estamos trabajando con la empresa en ese sentido, y le hemos hecho saber que el gobierno ve con buenos ojos que también se facilite una salida a la tripulación. Por lo menos los empleados que no sean indispensables para el regreso del buque a destino", señaló Talvi el pasado 6 de mayo.
De los pacientes con covid-19 hay varios a los que el test le sigue dando positivo después de varias semanas, lo que indica que hay una alta la carga viral dentro del barco. Una mayor carga viral implica que la gravedad de cualquier enfermedad sea probablemente mayor y que el paciente tiene más probabilidades de ser altamente contagioso.
El ministro explicó que dada la diversidad de nacionalidades que hay entre la tripulación organizar un operativo de repatriación es más difícil. "No pueden volver todos en un avión a un solo lugar. Tendríamos que ir a un lugar tipo hub y luego ser redistribuidos", agregó.
El Greg Mortimer salió del puerto argentino de Ushuaia el 15 de marzo, cuatro días después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declarara el covid-19 como pandemia internacional.
Después de una semana en el mar, se detectaron síntomas de coronavirus, pero, como Argentina había cerrado sus puertos a cruceros, el buque cambió de rumbo a Uruguay. El 11 de abril se estableció un "corredor humanitario", con estrictas medidas de seguridad sanitaria, para un primer grupo de 132 pasajeros que voló a Australia. Un segundo vuelo salió a Estados Unidos varios días después.