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Asociación del Rifle tranca las reformas de control de armas en EEUU

La organización es uno de los grupos de presión más influyentes en Washington

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09 de agosto de 2019 a las 16:55

Los tiroteos en El Paso, Texas, y en Dayton, Ohio, volvieron a poner en agenda la influencia de la Asociación Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en inglés) en Estados Unidos y la controversia que genera sobre el control de armas en el país.

La NRA dice ser la “organización de derechos civiles más antigua de Estados Unidos” integrada por “orgullosos defensores de los patriotas de la historia, diligentes protectores de la Segunda Enmienda”. Esta asociación es uno de los actores que más peso tiene en la posesión de armas.

Esta agrupación nació en 1871 como un grupo de recreación diseñado para “promover y fomentar el tiro con rifle sobre una base científica”. Pero en 1934 dio un paso hacia la política al enviar a sus miembros proyectos de legislaciones relacionados con facilidades para adquirir armamentos, y acto seguido promovió la aprobación de la Ley Nacional de Armas de Fuego. Ya en 1968 logró una regulación que facilitaba el acceso a esos artefactos.

Desde ese entonces el principal objetivo de la NRA es incentivar la libertad para la tenencia de armas de fuego entre civiles, a partir de una polémica defensa de la Segunda Enmienda. La Segunda Enmienda a la Constitución de Estados Unidos protege el derecho del pueblo estadounidense a poseer y portar armas. De esta forma, el país norteamericano es una de las naciones con menor cantidad de limitaciones para adquirir y portar armas de fuego. La asociación, además, ataca cualquier tipo de medida que conlleve una limitación al derecho de portar armas como un atentado en contra de la libertad de los individuos. Incluso, se opone a medidas como el intento de prohibición de venta de fusiles de asalto a civiles o de dispositivos que multiplican el poder letal de armas semiautomáticas.

En total nueve presidentes de Estados Unidos han estado entre los pertenecientes a la NRA, y actualmente forman parte de sus miembros la excandidata a la vicepresidencia Sarah Palin y los actores Tom Selleck y Whoopi Goldberg.

Según publicó la BBC, en 1999 la revista Fortune realizó una encuesta entre algunos de los principales analistas políticos y legisladores estadounidenses y colocó a la NRA como uno de los tres grupos de presión más influyentes en Washington. Desde 1968, la asociación creó un Comité de Acción encargado de apoyar o combatir a los políticos según su posición en relación al control de armas. Además, recomienda a sus millones de miembros y seguidores votar por los candidatos que apoyen los intereses de la organización.

La NRA gastó 30 millones de dólares en impulsar la candidatura de Donald Trump a la Casa Blanca, según publicó El País de Madrid. La asociación fue uno de los principales donantes a la campaña presidencial del actual mandatario, así como a los miembros del Partido Republicano.

Reformas que fracasan

Pese a que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió "grandes" reformas a las leyes sobre armas de fuego tras los trágicos tiroteos, es improbable que las divisiones en el Congreso permitan medidas importantes.

Sin embargo, el mandatario se pronunció a través de su cuenta de Twitter, donde explicó que "se están llevando a cabo serias discusiones entre los líderes de la Cámara y el Senado sobre verificaciones de antecedentes significativas", y agregó que tuvo una charla con la NRA y "otros", "para que sus puntos de vista puedan ser plenamente representados y respetados".

"Las armas no deben colocarse en manos de personas con enfermedades mentales o desquiciadas. Soy la persona más importante de la Segunda Enmienda, pero todos debemos trabajar juntos por el bien y la seguridad de nuestro país. ¡Se pueden hacer cosas con sentido común que sean buenas para todos!", finalizó.

Los legisladores demócratas, incluyendo varios precandidatos a las elecciones de 2020, buscan aprovechar el momento llamando a medidas radicales para frenar la violencia. Reclaman mayores verificaciones de antecedentes para los compradores de armas, algo que respalda la mayoría de los estadounidenses.

Muchos también buscan restaurar una prohibición de venta de armas de tipo militar y prohibir los cargadores de alta capacidad, utilizados en el tiroteo del fin de semana en Dayton, Ohio, donde el tirador mató a nueve personas en solo 30 segundos. La mayoría de los republicanos guarda silencio sobre medidas a tomar contra el acceso a las armas después de los tiroteos.

Pero el sentimiento bipartidista para actuar parece estar creciendo, y algunos republicanos expresaron su apoyo a medidas para impedir que personas que no deberían acceder a las armas de fuego las puedan comprar o portar. "Los dos horribles tiroteos ocurridos el pasado fin de semana demuestran por qué debemos promulgar reformas de sentido común", dijo el senador republicano Marco Rubio.

Miembros de ambos partidos reconocen que hay un legislador que obstaculiza el camino: el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell.

La Cámara de Representantes, controlada por los demócratas, aprobó a principios de año un proyecto de ley para evitar vender armas de fuego en ferias o entre individuos sin una verificación de antecedentes, pero McConnell se negó a someterlo a votación en el Senado.

"Si el líder McConnell llevara ahora este proyecto de ley al Senado, creo que se aprobaría", dijo el líder de la minoría demócrata de la cámara alta, Chuck Schumer, junto al representante republicano Pete King, quien copatrocinó el proyecto de ley aprobado por la cámara baja. "Este no debería ser de ninguna manera un tema partidista, aunque lo es con demasiada frecuencia", dijo King.

"La Parca"

McConnell se describió a sí mismo como "la Parca", por su papel para sepultar toda legislación que provenga de la cámara baja y acabar con lo que considera la agenda "socialista" de los demócratas.

Nunca es fácil avanzar en el Capitolio, pero cuando se acercan las elecciones, los legisladores se muestran particularmente reacios a adoptar leyes controvertidas.

Kristin Goss, profesora de política pública en la Universidad de Duke y coautora del libro "The Gun Debate", consideró que se ha vuelto aún más difícil aprobar una ley para el control de las armas de fuego con un Senado liderado por los republicanos. Y recordó cómo una minoría republicana en el Senado utilizó en 2013 tácticas de bloqueo para hundir un proyecto de ley de verificación de antecedentes después de que un hombre armado masacrara a tiros a 20 escolares en Connecticut. "Los números en el Senado ahora no son tan prometedores", por lo que una ley exhaustiva sobre el control de armas es aún más difícil de concretar, señaló.

McConnell ha estado bajo una gran presión para actuar con rapidez, antes de que la campaña presidencial se ponga en marcha. Aseguró que los republicanos en el Senado están preparados para hacer su parte, pero se negó a especificar cuáles serán los próximos pasos.

A través de su cuenta de Twitter, McConnell publicó un comunicado oficial en respuesta al pedido del presidente norteamericano: “Hablé con el presidente Graham del Comité Judicial del Senado, el Presidente Wicker del Comité de Comercio del Senado y el Presidente Alexander del Comité de Ayuda del Senado. Les pedí que reflexionaran sobre los temas que el presidente planteó en sus jurisdicciones y los alenté a participar en debates bipartidistas sobre posibles soluciones para ayudar a proteger nuestras comunidades sin infringir los derechos constitucionales de los estadounidenses", sostuvo.

"Solo los esfuerzos serios, bipartidistas y bicamerales nos permitirán continuar este importante trabajo y producir más legislación que pueda aprobar el Senado, la Cámara y obtener la firma del presidente", agregó McConnell.

El senador republicano Lindsey Graham, un leal de Trump, anunció que corredacta un proyecto de ley para permitir a las agencias policiales requisar temporalmente armas de fuego a personas sospechosas de ser peligrosas para sí mismas o para terceros; una iniciativa que cuenta con el apoyo de ambos partidos. Algunos estados ya han adoptado tales medidas, conocidas como leyes de bandera roja, y otros las están considerando.

El senador republicano Pat Toomey anunció que está reflotando el proyecto de ley de verificación de antecedentes que naufragó en 2013 que redactó con su colega demócrata Joe Manchin.

Adam Kinzinger, republicano de la Cámara de Representantes, anunció su apoyo al proyecto de ley de bandera roja. En un artículo de opinión dijo: "Creo que es hora de aplicar controles de antecedentes universales para la compra de armas, elevar la edad a 21 años para comprar un arma de fuego y prohibir ciertos cargadores de alta capacidad", dijo.

La pregunta es si tales medidas pueden ganar suficiente apoyo republicano para convencer a McConnell de que levante el pie y someta al plenario la iniciativa.

(Con información de agencias)

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