Los blancos ya decidieron juntarse con los colorados dentro del Partido de la Concertación para intentar desbancar al Frente Amplio en Montevideo tras 25 años de gestión municipal.
Sin embargo, esa resolución adoptada por la Comisión Departamental del Partido Nacional tuvo algunos cuestionamientos que, aunque minoritarios, reflejaron el sentir de un sector que desconfía de los pactos con la otra colectividad fundacional.
¿Cuáles son los fundamentos de ese rechazo?
“En política no se hace lo que se puede ni lo que se quiere. Se hace lo que se debe. Y no estoy convencido de que este acuerdo refleje el camino estratégico necesario para ganar Montevideo. No es un buen camino a largo plazo. Tenemos que avanzar manteniendo la identidad partidaria”, dijo el diputado Pablo Iturralde, de la lista 430 de Alianza Nacional.
En realidad esa había sido la opinión primaria del líder de Alianza, el senador Jorge Larrañaga, quien luego se avino a acompañar una corriente de opinión que parecía representar a la mayoría de los dirigentes blancos de Montevideo.
Y en la Convención Departamental –que apoyó el acuerdo blanqui-colorado por 146 votos a 17– algunos demostraron seguir aferrados a aquella postura inicial o, al menos, manifestaron dudas acerca del camino que se recorrerá de ahora en más con el objetivo de conseguir el sillón municipal en el próximo período.
No bajarse
“De arranque no me gusta bajar la candidatura blanca”, dijo el convencional Juan Andrés Ramírez, aunque reconoció que la Concertación “le está haciendo cosquillas” al Frente Amplio y considera que es por esa razón que la coalición presentará en la capital candidaturas múltiples por primera vez desde su fundación.
Su correligionario y presidente de la Juventud del Partido Nacional, Gonzalo Baroni, fue más tajante.
“Este acuerdo termina abonando la idea de la confrontación, de los buenos y los malos, de la izquierda y de la derecha. Así pueden agruparnos a todos de un lado y reforzar un bipartidismo que desgasta”, afirmó Baroni.
A su vez, Agustín Iturralde consideró que el Partido de la Concertación fortalece el concepto de las “familias idelógicas”, y Marta González sostuvo que la alianza “es una de esas sumas que restan”.
No obstante, casi todos elogiaron la figura de Álvaro Garcé, quien fue elegido para representar al partido en los próximos comicios.
Los votos que obtenga Garcé el próximo 10 de mayo se sumarán a los de Ney Castilo, quien será postulado por el Partido Colorado, y a los de una tercera candidatura independiente que podría ser la del empresario Edgardo Novick.
La Convención del Partido de la Concertación se reunirá en los primeros días de febrero.