31 de enero de 2015 20:45 hs

El ausentismo laboral es un fenómeno creciente según las empresas, que deben afrontar los costos y sumar más personal para no detener la cadena de producción, como sucede especialmente en la industria, y aseguran que la prima por presentismo no ha solucionado el problema. Por su lado, los trabajadores sostienen que los empresarios no quieren abordar el asunto con seriedad y reclaman mayores niveles salariales.

La semana pasada, las autoridades de la empresa automotriz china Lifan, que cuenta con una planta en el departamento de San José, manifestaron su preocupación por el elevado nivel de ausentismo de la plantilla de trabajadores que, según Pablo Revetria, gerente general de la firma, se encuentra por encima de la media de la industria.

“Es un porcentaje preocupante”, dijo a El Observador. La empresa elevó su plantilla a 370 operarios tras realizar algunas incorporaciones para reducir el costo de pagar horas extras debido al no presentismo.

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Ese fenómeno se repite en el espectro del sector industrial, de acuerdo a Andrés Fostik, de la comisión de Asuntos Laborales de la Cámara de Industrias (CIU). “En las últimas veces que relevamos el tema el año pasado, con base en muestreos o por quejas directas que nos llegaban de los socios, algunas empresas declararon tener entre 7% y 8% más del personal que necesitan” para sostener la producción, firmas que “producen en línea y no pueden tener agujeros en el medio”, aseguró.

Fostik comentó que ocurre en distintas ramas del sector, como en la alimenticia, la metalúrgica o los chacinados. Para el hombre de la CIU ese porcentaje “es muy llamativo”.

Según el industrial, el elevado nivel de ausentismo sucede por tres motivos: un sistema de certificación médica “muy liviana”; los motivos genuinos que un trabajador puede aludir para no ir a trabajar –“aunque estos porcentajes antes eran mucho menor”–; y el que falta por licencia sindical, “que en ocasiones se sigue el régimen de preaviso y en otras no, y avisan si quieren”. Añadió que a “este cóctel” se suma que los sectores con sindicatos fuertes no suelen tener simpatía por los contratados eventuales al no pertenecer al gremio.

En concreto, acerca de- las certificaciones médicas, Fostik dijo que, según datos que surgen del Banco de Previsión Social (BPS), estas se triplicaron en los últimos siete a ocho años, aunque reconoce que la cantidad de trabajadores –gente que ingresó al mercado laboral– aumentó durante este período.

En concreto, en agosto pasado se llegó al récord de personas con subsidios por enfermedad al alcanzar los 44.425, y superar el máximo número anterior de 41.823 de junio de 2013, según datos brindados por Elvira Domínguez, representante de los empresarios en el BPS.

Las consultoras de recursos humanos también han tomado el pulso de la preocupación de las empresas respecto al ausentismo laboral. Aseguran que la inquietud es creciente y que en la actualidad ocupa un lugar capital en la agenda de las compañías.

“El ausentismo es un tema que preocupa a las empresas en este momento y, de hecho, ocupa un lugar central en la agenda de los gerentes de recursos humanos. Hemos observado un incremento de los niveles de este indicador, en empresas de distintos sectores”, señaló a El Observador Fernando Aldabalde, gerente comercial de Manpower.

Aldabalde describió que existen diversos factores que explican el fenómeno, como los accidentes laborales o domésticos, enfermedades, problemas de falta de motivación y compromiso, razones familiares y de contexto, conflictividad sindical, problemas de relacionamiento con los jefes o pares, mal clima laboral.

Además del ausentismo en sí, se percibe otro hecho que antes tampoco era muy común. Federico Kuzel, gerente de consultoría en capital humano de KPMG, asegura que se encuentran ante un nuevo fenómeno, que antes no sucedía, como faltar y no avisar. “Eso antes no era común. No es que sea en todos lados, pero hay un nivel de informalidad que antes, si se daba, se consideraba drástico. Ahora las empresas son más tolerantes que en otras épocas con las personas más jóvenes”, indicó.

Kuzel agregó que no es lo mismo cuando se trata de un trabajo individual a cuando no se asiste a una labor en un área industrial, donde “la persona está en una línea de producción y su falta complica todo. No hay manera de cubrirlo y la planificación sobre la hora –si no avisa con tiempo– es difícil”, explicó.

La alternativa de la prima
En algunos sectores laborales se ha aplicado la prima por presentismo, de modo de generar un incentivo que disminuya el ausentismo. Son los casos, por ejemplo, de los empleados domésticos, de algunas empresas metalúrgicas o de los supermercados, en cuyo caso el año pasado se reajustó a un pago extra de $ 2.400.

Washington Béduchaud, dirigente de la Federación Uruguaya de Empleados de Comercio y Servicios (Fuecys), aclaró que esta prima “no tiene nada que ver con el tema de las sanciones; el trabajador tiene que llegar en hora todos los días”. También quiso precisar que la postura del sindicato es contraria a pagar por presentismo y que su cometido es buscar la mejora del salario. “Nosotros no estamos de acuerdo con el presentismo, no lo queremos.

Nos vimos obligados por las circunstancias (en reclamarlo), lo que queremos es mejorar el salario”, dijo.

El dirigente de Fuecys afirmó que a ellos también les preocupa el ausentismo laboral, un asunto que quisieron abordar con “seriedad”, pero que las empresas “no recogen el guante” para tratarlo. “Lo sufren, pero nosotros hacemos propuestas y se hacen los distraídos”, aseveró. Béduchaud añadió que algunas firmas pagan el presentismo con tal de evitar problemas con algún trabajador.

De cualquier modo, en el movimiento sindical existe preocupación por el ausentismo que, según comunicó durante una asamblea en setiembre el secretario general del gremio de la bebida, Richard Read, había generado la pérdida de 154 horas laborales en la Fábrica Nacional de Cervezas por faltas sin aviso el año pasado hasta ese mes.

Incluso, Read planteó trasladar a aquellos trabajadores que no vayan a trabajar sin llamar antes. Lo dijo además para defender la baja de la jornada laboral en el sector, de ocho a seis horas.

“Esta conquista es del gremio. Somos 500 y la usan 40. La tienen que cuidar. Porque si la empresa llega a plantear retirar la reducción de la jornada laboral se va a joder todo el gremio”, aseguró Read.

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