Se acabaron las especulaciones. Ben Affleck es Batman. El jueves a la medianoche, la revista especializada en cine Variety soltó la primicia e internet explotó.
El anuncio por parte de los estudios Warner Bros era oficial: Affleck será el encargado de representar a la próxima encarnación del hombre murciélago en la secuela de El hombre de acero, que se estrenará en julio de 2015.
Tras meses de conjeturas acerca de quién sería el próximo encapuchado –Josh Brolin y Ryan Gosling estuvieron en el baile de nombres– el guionista y director ganador del Oscar será el octavo actor en ponerse la capucha del mejor detective del mundo en la pantalla (si se toma en cuenta el cine y la televisión).
Pero esta selección de casting parece no haber sido recibida con el mismo entusiasmo con la que fue anunciada. A minutos de conocerse la noticia, los fanáticos hicieron escuchar sus voces desaprobatorias en la web, en la que criticaron fervientemente la elección del director de Argo.
Es que si bien la decisión parece bastante desconcertante al principio, tal vez no esté tan equivocada. Para la secuela de El hombre de acero, (que probablemente se llame Superman vs Batman), tanto el director Zach Snyder como el guionista David Goyer anunciaron que buscan un Bruno Díaz más viejo y avezado que el Superman representado por Henry Cavill y Affleck parece contar con la arrogancia y encanto necesario para interpretar a un playboy millonario que sale a hacer justicia en las calles por las noches.
Además, la reacción negativa de los fans no es ajena a la hora de armar el reparto de películas de cómic. Cuando se anunció que Heath Ledger encarnaría a El Guasón en Batman: el caballero de la noche, la respuesta inicial de los internautas fue similar. Finalmente, Ledger dejaría uno de sus mejores papeles en su carrera, que incluso le valió un premio Oscar póstumo.
Por eso, antes de prejuzgar su trabajo, hay que darle la oportunidad a Affleck de ponerse una de las capuchas más célebres de la historia. l