Excéntrico, extravagante. Querido y odiado. Idolatrado y cuestionado. Mediático. Su vida no parece admitir términos medios, y el fútbol, en el que dejó una huella como dueño de Milan, lo reconoce por su porte de ganador en todos los terrenos de Europa. Es por esa razón que Silvio Berlusconi, el multimillonario y poderoso dueño del grupo empresarial familiar Fininvest, regresó ayer –después de su salida forzada de la política– por la alfombra roja a la presidencia de Milan.
Berlusconi regresó a su exclusivo sillón
Tras la forzada salida de la política, Silvio Berlusconi retornó como presidente de Milan que compró en 1986 y que transformó desde las raíces