Desde fines del año pasado, el número de personas que deciden cremar a sus familiares cuando fallecen viene en aumento. Bajo esa premisa, desde la empresa fúnebre Forestier Pose, crearon una biblioteca de cenizas con el fin de que los familiares tuvieran un lugar donde ir a visitar los restos del difunto.
“La realidad es que las cenizas muchas veces andan de aquí para allá y no tienen un lugar solo. Con esa idea nació esta iniciativa”, comentó a El Observador el director de la empresa, Roberto Forestier. La idea surgió, según el directivo, de una necesidad que percibieron por parte de sus clientes de tener “un lugar cómodo donde poner a resguardo los restos”.
El empresario agregó que esto es una tendencia que se viene dando dentro del rubro a nivel mundial, con el foco puesto en encontrar un lugar céntrico y cuidado donde prevalezca la tranquilidad. “Nos dimos cuenta de que en Uruguay no había un servicio de este tipo, pero era algo que se necesitaba”, indicó.
Si bien se podría haber llamado de otra forma, la sala donde se encuentran los recipientes con las cenizas tiene el nombre de bilblioteca porque allí se respira “un aire tranquilo y, de alguna manera, se sintetiza la vida de una persona”, explicó Forestier.
El lugar está previsto para recibir visitar las 24 horas del día y –en caso de ser necesario- se reservan horas para que los familiares tengan momentos a solas. Las cajas con las cenizas están en estanterías, emulando la disposición de los libros. “Es la similitud entre el libro de la vida y la vida misma. Nos pareció una imagen fuerte y que se apega a lo que buscamos”, afirmó Forestier.
Más allá del espacio en sí mismo, también hay una cafetería y un parking de estacionamiento privado para que todo sea lo más accesible posible.
En cuanto a la aceptación que viene teniendo el nuevo servicio, Forestier comentó que ha sido muy buena. Incluso que ha facilitado la decisión de qué hacer con las cenizas, luego de que el cuerpo es cremado.
De igual modo, el directivo recalcó que muchos clientes no estaban enterados de este servicio y decidieron otro destino para las cenizas. “En líneas generales, fue una opción muy aceptada por parte de los uruguayos”, sostuvo.
Forestier dijo que “es algo que se va a ir imponiendo”, dado que en otros sitios del mundo son lugares preferidos por los familiares para dejar los restos de los difuntos. “En Estados Unidos, estos lugares son muy comunes”, puso como ejemplo.
Un servicio que busca ser accesible
En lo referente al modelo de negocio planteado alrededor del servicio, el ejecutivo comentó que se busca que sea un precio accesible para que todos los clientes puedan considerarlo.
Actualmente, se está vendiendo como un paquete más dentro del servicio convencional, además de la cremación por parte de la compañía misma. “Entendemos que acá lo central es la voluntad del cliente, por lo que no pretendemos hacer de esto un negocio super rentable sino que se alinee más al servicio que brindamos”, dijo Forestier.
Agregó que el costo que tiene es menor al de las soluciones en torno a la cremación que brindan los servicios públicos. “Tenemos costos de logística pero preferimos primero impactar en la cultura, para que los uruguayos lo prefieran”, subrayó.
Este servicio, narró el director de la empresa, ha servido de solución para muchos uruguayos que están alrededor del mundo. Contó que hay familiares que decidieron llevarse parte de las cenizas al lugar en donde están viviendo, mientras que el resto lo dejaron en la biblioteca de la empresa. “Mucha gente no está preparada para esparcir los restos de un familiar y prefieren que esté en un lugar agradable, mientras que otros optan llevarlas consigo mismo”, añadió Forestier.
Gentileza Forestier Pose
De cara al corto y mediano plazo, desde la empresa no descartan agrandar el lugar pero eso dependerá de cómo evolucione demanda. También tienen proyectos para llevar este tipo de bibliotecas a otras partes de Montevideo y así ir cubriendo la ciudad en la medida que pasa el tiempo. “Esto se agrega a la opción de cremación, un servicio que viene siendo fundamental para la empresa”.
Si bien este tipo de bibliotecas son nuevas dentro de Uruguay, algunas empresas tienen lugares para poner las cajas de cenizas. Este es el caso de Parque del Recuerdo, que en las parcelas pueden entrar hasta nueve cajas, contó el gerente general Rafael Dodera.
Además, dentro del parque hay otro tipo de parcelas que son específicas para dos cajas de cenizas. “Estos casos son para aquellas personas que quieren poner a determinados familiares juntos”, agregó Odera.
En el caso de los cementerios públicos, según pudo saber El Observador, las cenizas son puestas en los mismos nichos donde se ubican los cajones.