16 de septiembre 2014 - 19:15hs

Se esperaba otra cosa. Porque Luis Lacalle Pou venía golpeado a diestra y siniestra por sus rivales; porque el frenteamplista Tabaré Vázquez estaba ganando protagonismo a fuerza de propuestas lanzadas semana a semana; porque el colorado Pedro Bordaberry tuvo un protagonismo claro en el “debate” que se armó en la Rural del Prado confrontando directamente con el representante del oficialismo; porque los nacionalistas mismos habían generado bastante expectativa al retrasar la presentación de su programa de gobierno.

Por eso, cuando el Partido Nacional terminó de exponer su agenda programática el lunes 15 en el parador Kibón, quedó la sensación de que los blancos dejaron pasar la oportunidad de lanzar algún golpe de efecto, alguna iniciativa inesperada o algún anuncio que los pusiera a la ofensiva a 40 días de las elecciones del 26 de octubre. Pero no. Las propuestas de gobierno nacionalistas fueron, en esencia, las que ya se habían divulgado en las últimas semanas y sobre las que informó El Observador el domingo 14.

Lacalle Pou se limitó a planear sobre esas iniciativas y a ceñirse a su estrategia “por la positiva” en la que prometió “regalar silencios” a quienes “mientan o digan falsedades” sobre él o sobre sus ideas.
El candidato a la vicepresidencia, Jorge Larrañaga, se dedicó a repetir su convicción de que, a partir de octubre, se terminarán las mayorías parlamentarias en el país y que, si en el balotaje de noviembre llega a ganar el Partido Nacional, él se encargará de articular las diferencias en el Palacio Legislativo.

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De todos, el jefe del equipo de programas de grupo de Lacalle Pou, Pablo Da Silveira, fue quien más jugó al ataque con cuestionamientos al vicepresidente, Danilo Astori, quien había dicho que a la oposición no se le cae una buena idea. “¿Ni una? ¿A pesar del déficit, a pesar de Pluna? ¿no tiene nada que aprender de los demás? ¿a quién deja mal el contador Astori? ¿a la oposición o a él y a la cultura política que representa?”, preguntó.

Fuentes del comando nacionalista dijeron a El Observador que están muy conformes con la difusión que tuvo la presentación del programa de gobierno y que la intención de esa colectividad no fue la de generar un hecho político determinado, sino la de dejar “sellada la unidad del partido” a través del equilibrio entre las propuesta de Lacalle Pou y las de Larrañaga.

Además, en el comando blanco advierten que en las próximas semanas habrá novedades acerca de la idea manejada por Lacalle Pou sobre la existencia de una “emergencia” educativa y en materia de seguridad.
“El último tramo de la campaña estará signado por la presentación de propuestas en ese sentido. Solo hay que esperar un poco más”, dijo a El Observador uno de los principales integrantes del área programática nacionalista.
Los blancos prometen que el lunes en Kibón se le sacó la espoleta a una granada que explotará en los próximos días. Por lo pronto, la presentación del programa de gobierno no parece haber trascendido de un trámite más que los nacionalistas tenían pendiente.

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