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Buscan nuevos terrenos para acumular basura

La comuna planea expandir la usina de la calle Felipe Cardoso y analiza varios planes de compactación de residuos

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11 de agosto de 2017 a las 05:00

Las bolsas de basura llegan a la usina de Felipe Cardoso en toneladas. Se desparraman, se aplastan y compactan, se tapan de tierra, y la montaña de residuos sigue subiendo. El mismo método se utiliza desde hace más de 30 años y los cúmulos de basura llegan hasta los 40 metros de altura. Pero hacia los costados el espacio se achica, y la comuna ya tiene en vista otros terrenos para expandir el basurero.

El uso de la tierra que se hace en esa zona de la calle Felipe Cardoso no es el ideal y se buscará cambiar la lógica de, simplemente, enterrar y seguir enterrando residuos, explicó a El Observador el director de Desarrollo Ambiental, Fernando Puntigliano, durante una recorrida por el sitio de disposición final de residuos realizada este miércoles.

Las áreas que complementen a las usinas de Felipe Cardoso pueden ser una o dos, indicó. La comuna ya tiene en vista algunos terrenos, y puso al tanto a la Dirección Nacional de Medio Ambiente. "En general la idea es mejorar un sistema de compactación y hacer una expansión posible en áreas cercanas", declaró Puntigliano a la prensa.


El jerarca explicó a El Observador que se buscará disminuir el volumen de residuos, además de la superficie requerida para depositarlos, y así tener un plan racional de expansión. Esto se debe a que en los últimos años la producción de basura se ha duplicado, llegando a poco más de un kilo por persona por día, y la expectativa es que aumente.

Después del Cerro de Montevideo, la basura de Felipe Cardoso representa el punto más alto de la capital, y a esa usina se le suman cada día unas 2.600 toneladas. El problema radica en que los residuos que llegan no se descomponen, y de seguir con la forma de tratamiento actual, al sitio de disposición le quedan unos dos años de vida útil.

"Toda la basura que llega es plástico, madera, que no se descompone. Una botella de plástico demora 500 años en descomponerse, ese es el problema. El tiempo está en la clasificación", explicó por su parte el encargado de la usina Raúl Blengio. Una de las apuestas de la comuna apunta entonces a combatir la deficiencia en la clasificación de la basura en los hogares. Pero hasta ahora las propuestas en ese sentido no han sido en general exitosas.

La comuna analizará además en conjunto con el Banco Interamericano de Desarrollo posibles alternativas para mejorar la compactación. "Estamos con cuatro planes de extensión y analizando un nuevo sistema", dijo Puntigliano.

Según aseguró el jerarca, la comuna recibió unas 40 propuestas de privados que estarían dispuestas a plicar otros métodos de tratamiento de la basura, y están siendo analizadas. Una de las posibilidades es la de converir la basura en energía. Se trata, para Puntigliano, de una propuesta interesante, pero que tiene costos elevados.

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