La comparecencia de las autoridades del Poder Ejecutivo ante la comisión de Salud de la Cámara de Senadores fue, hasta ahora, el hecho más destacado del verano político nacional. Las negociaciones por las vacunas y las responsabilidades ante el aumento de casos de coronavirus fueron algunos de los temas que estuvieron sobre la mesa. Y el ministro de Salud Pública, Daniel Salinas, hizo afirmaciones que generaron repercusiones.
Es que Salinas, representante de Cabildo Abierto en el gabinete, mencionó en el Parlamento una por una a las movilizaciones sociales y sindicales como uno de los motivos de la propagación del virus y recibió críticas tanto del Frente Amplio como del PIT-CNT.
Y ahora son sus correligionarios los que salen a defenderlo. “Acá hay algo que está claro y es que la movilidad alimenta la expansión del virus. Entonces, hay que hacerse cargo cada uno de su parte”, dijo a El Observador el diputado de Cabildo Abierto, Álvaro Perrone, respecto a las críticas realizadas por el PIT-CNT.
“Se supone que deberíamos estar con covid-19 cientos de dirigentes sindicales, organizadores de las marchas, que algún hilo epidemiológico llevó a los rastreadores a los sindicatos”, ironizó Pereira en el texto. “Pues no, uno puede leer todos los informes del GACH (Grupo Asesor Científico Honorario) y de ninguno surge que los contagios procedan de manifestaciones sindicales (…) Nos preocupamos en ver y analizar cada marcha, y llevarla 15 días hacia adelante, para ver los efectos de la actividad y no se encuentran picos dentro de esos márgenes”, argumentó.
Diego Battiste En Cabildo Abierto entienden que la exposición del ministro, la alta aprobación popular y la “proyección política” de su figura lleva a que sea foco de críticas. “Salinas ya se está tornando en una figura de peso político importante y se lo empieza a visualizar como una figura a futuro desde el PIT-CNT y desde el FA”, agregó Perrone.
El diputado agregó que el Frente Amplio le quiere “cargar una mochila” con el tema de las vacunas sin reconocer que ha hecho “un muy buen manejo” de la pandemia. “No recuerdo haber visto un perfil tan técnico en el Ministerio de Salud Pública”, aseguró.
Incluso, para Perrone la alta exposición del ministro también le genera inconvenientes en la interna del gobierno. “Genera un poco de ruido, alguna molestia. Porque nadie se esperaba que apareciera una figura política así. Es otra figura, junto con Manini, que posiciona a Cabildo como una pata importante de la política uruguaya”, señaló.
Pero Perrone no fue el único que defendió al ministro. El senador cabildante, Raúl Lozano, también salió al cruce de las críticas. En su caso utilizó las redes sociales para responder a los cuestionamientos y también apuntó a la “popularidad” del jerarca.
“El prestigio y la popularidad ganados por el ministro, Daniel Salinas, es fruto de su profesionalismo, planificación, dedicación, esfuerzo, trabajo y motivación de su equipo de salud, su empatía y compromiso con la gente. La humildad de los grandes que no necesitan presentaciones”, escribió en Twitter el día después de la comparecencia ante el Parlamento.
Al día siguiente, citó una nota de La Diaria que recogía las críticas del PIT-CNT hacia el ministro y las tildó de “relato”. Y 24 horas después volvió sobre el mismo tema en otra publicación. “A pesar de encontrar un Ministerio de Salud que no tenía planificación ni preparación ni la logística necesaria para enfrentar la inminente pandemia, organizó a su equipo y seguimos siendo los mejores de la región”, afirmó.
Salinas era, hasta fines del 2019, un desconocido para la mayoría de los uruguayos. El líder de Cabildo Abierto, Guido Manini Ríos, lo seleccionó para ocupar uno de los cargos que le correspondían a su partido en el Poder Ejecutivo y, desde entonces, ganó en exposición mediática. Cuando su nombre apareció en la agenda del gobierno, algunos episodios de su pasado lo llevaron a recibir críticas desde diversos sectores.
Primero fue su vínculo con el psiquiatra Martín Gutiérrez, acusado de nazi y torturador durante la dictadura. Salinas trabajó en más de una oportunidad con el psiquiatra y, si bien reconoció el vínculo, siempre aseguró que no compartía las ideas políticas y filosóficas de Gutiérrez. Luego fue una auditoria del Casmu que inicialmente lo señaló como responsable de presuntas irregularidades en ese centro donde fue gerente de Recursos Materiales, pero finalmente la denuncia penal presentada no lo mencionaba.
Una vez en el cargo, la pandemia fue lo que lo puso definitivamente en el centro de todos los focos. Con un inicio con algunos errores comunicacionales, el ministro fue evolucionando y se transformó en una referencia dentro del Ejecutivo y con buenas valoraciones en las encuestas de popularidad. Ahora, con varios meses de trabajo en política –y de alta exposición– Salinas vuelve a estar en el foco de las críticas.
Las negociaciones por las vacunas le generaron otro frente, ya que se trata de una tarea en la que el presidente, Luis Lacalle, lo desplazó de las gestiones, para colocarse al frente junto a su mano derecha, el secretario de la Presidencia, Álvaro Delgado. Por su parte, en el momento más complicado de la pandemia, desde la oposición cuestionaron la lentitud del gobierno para negociar la compra de las vacunas.
La lentitud de reflejos para salir a correr la carrera por las vacunas de forma individual, así como un primer no al consorcio Pfizer/BioNTech realizado por un funcionario de confianza política de Salinas, generaron un cortocircuito en el gobierno, que finalizó con el cese de Franco Alaggia del cargo de coordinador de Relaciones Internacionales y Cooperación del MSP. Alaggia es licenciado en relaciones internacionales, tiene 26 años y es amigo de uno de los hijos de Salinas.
"Cometió un error de procedimiento únicamente. No quiero decir más porque ya hubo linchamiento mediático", dijo Salinas cuando fue consultado sobre el cese de Alaggia.
En medio de todo esto, los integrantes de Cabildo Abierto han salido en defensa de su ministro. Manini Ríos defendió al funcionario cesado por Lacalle Pou y dijo que actuó “en el marco de otra situación” de la pandemia.
La alta exposición del ministro también le llevó a recibir críticas y en su partido, conscientes de la ausencia de figuras más allá de Manini, salen a defenderlo.