Basta con observar a las personas que caminan a nuestro lado o hacer un poco de autocrítica para darnos cuenta de que usar el celular mientras se camina afecta nuestro andar.
Caminar con el teléfono
Hablar o escribir mensajes de texto no solo altera la postura del cuerpo sin el equilibrio, confirma uno de los primeros estudios sobre esta práctica cada vez más común