Karina Suárez, integrante de la familia de "Suárez Furtado" que fueron atacados en el quíntuple homicidio que se registró este viernes en El Monarca (en Villa García), dijo que había advertido a la Fiscalía que sobre sus hijos pesaba una amenaza de muerte y describió lo que ocurrió en su casa como "una matanza".
En el ataque murieron cinco personas, entre ellas una adolescente de 14 años y una mujer. Las víctimas restantes eran hombres —todos con antecedentes penales— hijos de la mujer que habló con Subrayado.
"Una matanza hicieron con mis tres hijos, con mi consuegra, mi nuera", dijo sobre las víctimas. Luego contó que ya había enterrado a otros "cuatro hijos".
"Siete hijos me mataron. ¿Qué justicia voy a pedir ahora? Que me maten a mí. ¿Por qué no salí del maldito cuarto? Me hubiesen matado y me iba con mis hijos", declaró la mujer.
Según dijo al citado noticiero, sus hijos tenían medidas cautelares y estaban esperando a que se cumplieran para mudarse del barrio, al que habían llegado desde hacía poco, según las versiones policiales.
"Yo ya me estaba yendo, para mudarme. Yo ya me estaba aprontando, llevándome las cosas de a poco porque estaba esperando al 18, que terminara la cautelar de mis hijos. Le dije al fiscal: 'fiscal, lo único que le pido es que me tengo que ir, tengo que salvar a mis hijos'. Van a hacer una matanza", narró.
Sobre esto último, la mujer aseguró que había personas "ofreciendo plata" por la cabeza de sus hijos. "Me tengo que ir nos van a matar, nos van a matar. Ya saben dónde vivimos. Ya saben todo. No tenemos vida, no salimos, nos hacen los vecinos los mandados porque ya teníamos amenazas de que nos iban a matar", recordó haberle dicho a Fiscalía.
La familia Suárez Furtado, a la que pertenecían las víctimas, es originaria de Villa Española y vinculada a un clan que se dedica al microtráfico de drogas, tal como informó El Observador.
Este grupo es distinto al conocido como "Los Suárez", del delincuente Luis Alberto "Betito" Suárez, de Cerro Norte.
Si bien todavía no están identificados los autores del ataque (cuatro personas que llegaron en moto, según los testigos), la Policía sospecha que se trata de un enfrentamiento entre grupos criminales dedicados al narcomenudeo y que su origen es de larga data.