Como en casa; así nos sentimos en Mandarino.
Las razones: comida casera, y atención cálida y próxima.
Caricias no sólo para la panza
Mandarino es el restaurant de la polifacética Ana Durán, y del chef Martín Schwedt. En menos de dos años de vida, se ha transformado en una de las esquinas más concurridas del barrio Palermo