Desde hace cuatro semanas, Frank Dittrich reparte agua a los refugiados en el centro de solicitudes de asilo de Berlín. Como este jubilado, miles de alemanes actúan movidos por la caridad, y a veces por una cierta culpabilidad.
Caridad o culpa, los alemanes se abren a la llegada de refugiados
Alemania espera recibir 800 mil migrantes antes de fin de año