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Cavani y los Sea Harrier

Diagnósticos y pronósticos con precisión uruguaya

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05 de julio de 2018 a las 05:00

Mi querido colega Daniel Rodríguez Oteiza, editor en jefe de El País, gran compañero de noches difíciles de las que uno no se olvida nunca más, seguramente ha de recordar aquel año 1982, cuando en medio del estupor internacional estalló la guerra de las Malvinas y en un principio nadie sabía cómo iría a terminar.

Los diarios se agotaban a diario y las jornadas laborales eran interminables. Yo estaba dedicado por completo al tema, obligado a traer noticias nuevas todos los días. Una tarde de abril fui a tomar un té al boliche ubicado a una cuadra de la redacción, y comencé a conversar con el mozo sobre la situación en las sureñas islas. De pronto, el hombre de blanco, bandeja en mano, me dijo con tono de cátedra profesoral: "Los argentinos no tienen ninguna posibilidad de triunfo, porque los ingleses han traído los Sea Harrier, aviones de despegue vertical inmediato que pueden llegar a los mil kilómetros de velocidad por hora".

El comentario me dejó helado, como si estuviéramos teniendo la conversación en las propias Falklands. ¿Es usted experto en el tema?, le pregunté sorprendido. Su respuesta fue incluso mejor que su magistral comentario: "Me hice experto en estos días". Era, evidentemente, un genio de la improvisación, un embajador del ingenio local aplicado a temas de interés común.

Así como en una época hubo expertos instantáneos en aviones Harrier, hoy hablamos de la lesión de Edison Cavani como si todos fuéramos médicos deportólogos conocedores de los más recientes descubrimientos de la ciencia sobre el tema. En cada rincón del Uruguay hay miles de doctores honoris causa especialistas en el gemelo de la pierna izquierda del futbolista del momento.

Quienes no sabían dónde estaba ubicado el gemelo, ahora son capaces diagnosticar con precisión uruguaya la dimensión del daño y hasta el periodo preciso de recuperación. Alguien me decía ayer por teléfono: "Con intensas sesiones de fisioterapia, llega". Quien lo decía se dedica al negocio inmobiliario y hasta el sábado pasado seguramente creía que el músculo en cuestión se llama mellizo y no gemelo. Julio Cortázar decía que los uruguayos son genios universales a la hora de hacer pasar la ficción por la realidad. Genios es poco.

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