Al-Jaafari es el actual primer ministro y con la decisión de los legisladores chiíes permanecerá en su puesto. El funcionario tiene su lugar asegurado porque los chiíes ganaron la mayoría de los escaños parlamentarios en los comicios nacionales del 15 de diciembre.
Después que se reúna el parlamento en dos semanas, sus miembros deberán elegir al presidente -un puesto ceremonial-, que a su vez designará a la persona que la alianza haya elegido como nuevo primer ministro.
El actual presidente Jalal Talabani, titular de una coalición curda influyente, no demoró en hacer demandas para el nuevo gobierno.
"Le enfaticé al embajador estadounidense la necesidad de formar un gobierno de unidad nacional en el que nadie esté excluido, especialmente la Lista Iraquí de Alaui", declaró Talabani después de reunirse con el enviado norteamericano Zalmay Jalilzad.
Numerosos políticos chiíes han expresado que se oponen a que Alaui -un laico que mantiene buenas relaciones con el gobierno estadounidense- asuma un papel prominente en el próximo gobierno.
Al-Jaafari, médico y miembro del Partido Islámico Dawa, pasó años exiliado en Irán y Gran Bretaña antes de volver a Irak tras el derrocamiento de Saddam Hussein en el 2003.
(AP)