La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, anunció un paquete de medidas por más de US$ 4.000 millones de dólares, destinado a estimular el empleo y el crecimiento frente a los efectos de la crisis en el país.
El paquete, de once medidas, incluye un bono de 40 mil pesos (unos US$ 62) por carga familiar (cónyuges e hijos dependientes) para los sectores más vulnerables, que favorecerá a unos 3.700.000 personas y se pagará el próximo marzo.
Se trata del octavo plan que el Gobierno de Bachelet anuncia para estimular la actividad y fue dado a conocer por la mandataria en una cadena voluntaria de radio y televisión.
La cantidad de recursos, dijo Bachelet, equivale al 2,8 %del Producto Interior Bruto (PIB) e implica un aumento adicional del gasto público previsto para este año equivalente al 1 por ciento del PIB.
El objetivo es crear las condiciones para que la economía alcance este año un crecimiento económico de entre un 2 y un 3 por % y crear unos 100.000 puestos de trabajo, subrayó la mandataria chilena.
Bachelet lanzó el paquete horas después que el Banco Central informara de que el pasado noviembre la actividad económica se expandió sólo un 0,1% interanual, lo que supone para Chile un impacto mayor al esperado.
El plan, además de apoyos para las personas y familias, considera un aumento de la inversión pública, rebajas tributarias y otros estímulos a la inversión privada, como el fortalecimiento del acceso a financiación a las Pymes.
También medidas para proteger el empleo, así como una capitalización por US$ 1.000 millones a la Corporación del Cobre (Codelco) para potenciar su plan de inversiones y la reducción transitoria de los impuestos a las empresas.
Además, el incremento en US$ 700 millones de los recursos para inversión pública, que considera vialidad urbana y rural, vivienda y obras de riego en todo el país.
El paquete prevé la eliminación del llamado impuesto de timbres y estampillas para todas las operaciones de crédito en 2009 y reducción de la tasa a la mitad (0,6 % del capital) en el primer semestre de 2010.
Otra medida es el aumento transitorio de los beneficios del incentivo a la forestación, que contribuirá a mitigar los efectos sobre el empleo en regiones forestales por el menor dinamismo de la economía mundial.
Para las personas, se contempla la devolución anticipada del impuesto a la renta correspondiente al año tributario 2010 y la creación de un subsidio al trabajo para incentivar el empleo formal a trabajadores de sueldos bajos de entre 18 y 24 años.
Según el gobierno, el aumento del gasto público en 2009 en el 1 % del PIB (unos US$ 1.485 millones) dejará el crecimiento real de ese gasto en un 10,7%, que se compensará con mayores ingresos estructurales.
Ello por la depreciación del tipo de cambio respecto del utilizado en la elaboración del presupuesto 2009 y por la reducción transitoria de la meta de superávit estructural, de 0,5 % del PIB a 0 por ciento del PIB este año.
Asimismo, se prevé reducir transitoriamente los ingresos fiscales en US$ 1.455 millones que, según el Ejecutivo, no inciden en los ingresos estructurales del Fisco.
También se incluyen desembolsos que no constituyen gasto sino adquisición de activos financieros, como los aportes de capital.
Se prevé que el paquete económico implicará un déficit fiscal efectivo para el presente año del 2,9 % del PIB.
(EFE)