30 de octubre de 2015 5:00 hs

Afinales de los años 70 China, el país más poblado del mundo, que en décadas anteriores y bajo la batuta de Mao Zedong fomentó altos índices de natalidad para aumentar su mano de obra, cambió diametralmente su política demográfica y prohibió a la mayor parte de las familias que tuvieran más de un hijo.

Ayer el Partido Comunista de China (PCCh) reconoció los problemas que implicó esta política y anunció que ahora todas las parejas del país podrán tener hasta dos hijos.

La reforma, anunciada el mismo día que el régimen comunista aprueba su XIII Plan Quinquenal para el lustro 2016-2020, supone un paso más en la flexibilización de las estrictas políticas demográficas, que comenzó en 2013. En esa oportunidad se indicó que podrían tener dos hijos aquellos matrimonios que estuvieran compuestos por un hijo único.

Más noticias
Esta medida afectaba a 11 millones de parejas pero solo 1,5 millones se acogieron a la medida. Y las razones que dieron lugar a esta excepción se mantuvieron: la población se envejece y aumenta la desproporción entre la mayor cantidad de varones que de mujeres en el país.

Tras la muerte de Mao en 1976 y de acuerdo con las nuevas teorías que preconizaban grandes desastres como consecuencia de la superpoblación mundial, China comenzó a lanzar estrictas medidas de planificación familiar que comenzaron con un límite de dos hijos por pareja y en 1979 se redujeron a uno solo.

Según la Comisión de Población y Planificación Familiar de China, encargada durante más de tres décadas de aplicar esta ley, se evitaron unos 400 millones de nacimientos desde entonces, una cifra que supera a la cantidad de habitantes de Estados Unidos, que actualmente es de 318 millones de personas. En 1982 la población china crecía a un ritmo anual de 1,3%, y ahora se amplía un 0,5%.

Gracias a esto, mejoraron muchos indicadores sociales como la renta per cápita, la esperanza de vida (ahora de 75 años), la extensión de la educación o la disminución en el número de personas que viven en la pobreza (unos 600 millones hace tres décadas, 70 millones en la actualidad).

Pero el régimen comunista admite que la política del hijo único tuvo también efectos negativos como el envejecimiento de la población, que llevó al país a considerar la posibilidad de elevar la edad de jubilación, que suele rondar los 60 años en los hombres y los 50 en las mujeres.

Más hombres, menos trabajadores

Las medidas aumentaron los abortos selectivos y los abandonos de niñas por parte de familias que preferían tener un varón, que era más "rentable" económicamente. A la luz de los abandonos de niñas o del tráfico de bebés y mujeres, en las zonas rurales chinas se permitió a los padres tener un segundo hijo cuando la primera era niña.

Pero no se pudo evitar el desequilibrio en la cantidad de hombres y mujeres, y en algunos pueblos casi no existen féminas. Hoy en día nacen 118 niños por cada 100 niñas, cuando la proporción natural es 103 o 104 por 100. Si continúa la tendencia actual, en 15 años habría 30 millones más de hombres que de mujeres.

Esto no es todo: muchos analistas señalan que la norma de un solo hijo achicó la fuerza laboral de China y perjudicó el crecimiento económico: por primera vez en décadas, la población económicamente activa se redujo en 2012 y China podría ser el primer país en el mundo en envejecer antes de volverse rico.

Las proyecciones indican que la fuerza laboral del país, que es de 930 millones de personas, comenzará a mermar en 2025 a una tasa de unos 10 millones por año. La población envejecida alcanzará los 360 millones en 2030, desde los 200 millones que son actualmente.

Algunos efectos secundarios incluso deben considerarse violaciones de los derechos humanos, tales como la aplicación de esterilizaciones y abortos forzosos (a veces con la gestación muy avanzada) a matrimonios que se saltaron la ley.

Además la política fue considerada por muchos un tanto clasista, ya que las multas por tener más de un hijo -en general equivalentes a un año de ingresos, aunque varían según la ciudad- son muy elevadas para personas de clase baja pero son llevaderas por los ricos, por lo que muchos de ellos se saltan la ley.

Ya era hora

Cuando en 2013 se anunció la primera excepción a la política del hijo único, el especialista en planificación familiar Tian Xueyuan, uno de los que ayudó a delinear la política original, declaró a Reuters desde su retiro que la norma solo apuntaba a durar unos 25 años. “Podrían haber implementado una nueva política varios años antes”, manifestó en aquel entonces.

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos