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Científicos uruguayos estudiarán si vacuna BCG atenúa contagio de coronavirus

Un grupo de académicos y médicos ya prepara un ensayo que se realizará con personal de salud del Hospital de Clínicas

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30 de abril de 2020 a las 05:03

Un grupo de científicos y médicos clínicos uruguayos se apresta a iniciar un ensayo tendiente a evaluar si la vacuna BCG puede brindar cierto nivel de protección frente al covid 19, informó el martes el programa radial Rompkbzas, de la radio La X.

El grupo es liderado por el profesor de la Facultad de Medicina y experto en vacunas Alejandro Chabalgoity y pretende arrojar luz sobre un tema que ha sido planteado por muchos medios de prensa, entre ellos The New York Times, y que circula con profusión por las redes sociales: que la casi centenaria vacuna contra la tuberculosis ayuda a prevenir el contagio del coronavirus.

"Es un tema muy interesante y que está en carpeta en Uruguay. Hay un prestigioso núcleo científico y médico explorando el tema de protección por BCG”, dijo a El Observador Rafael Radi, presidente de la Academia Nacional de Ciencias del Uruguay y miembro del Grupo Asesor Científico Honorario que asiste al gobierno en el combate a la pandemia. 

“En las próximas semanas –agregó Radi- seguramente generemos un evento virtual, con algunos científicos y el grupo de Alejandro, para conocer el proyecto con mayor nivel de detalle”.

Chabalgoity, químico experto en biotecnología relacionada con la salud y doctorado en Cambridge, confirmó la noticia a El Observador y dijo que, tras contactarse con científicos internacionales que también están estudiando el tema, un grupo de científicos y médicos clínicos uruguayos elaboró un proyecto de ensayo que ya fue remitido al Comité de Ética del Hospital de Clínicas para obtener su aprobación: “La prueba consiste en vacunar a un grupo de trabajadores de la salud -no solo médicos sino también enfermeros y personal de servicio-, y ver la incidencia que tiene en ellos el covid, comparado con un grupo que no se vacuna”.

“La idea se inició a partir de la colaboración que mantengo con el doctor Mihai Netea, de Holanda, que es quien describió el concepto de inmunidad entrenada (“trained immunity”) que aporta las bases científicas que dan sustento a la hipótesis que queremos probar”, dijo Chabalgoity. 

El uruguayo y Netea han venido trabajando en colaboración en estos temas, aunque aplicados a las inmunoterapias para el cáncer.

A fines de marzo, Netea planteó en una entrevista en la revista Science su idea de realizar en Holanda y Australia ensayos clínicos respecto a si la BCG puede ayudar a atenuar los contagios por covid 19. 

“Apenas lo leí, me comuniqué telefónicamente con él y le planteé la posibilidad de realizar un estudio similar en Uruguay. Él me envió los protocolos de los ensayos planificados y me informó que la experiencia se iba a replicar también en otros varios países”, relató Chabalgoity. 

A partir de entonces, se formó un grupo de trabajo local integrado por el oncólogo Mauricio Cuello, la farmacóloga Viviana Domínguez y la hematóloga Sofía Grille. “Son clínicos con experiencia en ensayos y sumamente interesados en la investigación trasladada a la clínica. Con ellos comenzamos a traducir y adaptar los protocolos para poder presentarlos en Uruguay, en primer lugar al Comité de Ética del Hospital de Clínicas”. 

Al mismo tiempo, el equipo se contactó con la cátedra de Infectología de la Facultad de Medicina. “Tanto su profesor Julio Medina como la profesora agregada Zaida Arteta tomaron el tema y designaron a la profesora de la cátedra Victoria Frantchez para estar al frente del ensayo en el Hospital de Clínicas. Igualmente el protocolo está siendo evaluado para su eventual implementación en el Hospital Pasteur”.  

El equipo que lleva adelante el ensayo se apresta a reclutar personal del sistema de salud para participar de la experiencia y tiene previsto comenzar apenas se obtenga la aprobación del comité de ética del Clínicas y las autorizaciones del Ministerio de Salud Pública. Los responsables del ensayo ya han conversado del tema con las autoridades del Ministerio.

Si el efecto sospechado se confirma, quienes reciban la vacuna de la BCG tendrían que contagiarse menos del coronavirus. Ensayos similares se están desarrollando en Francia, Holanda, Reino Unido, Estados Unidos y Australia. Una nota de la agencia Sputnik también sostiene que Vietnam lo está realizando.

Sobre los fenómenos científicos descritos por Netea, que son el sustento de estos ensayos, su colega uruguayo los explicó así: “Él demostró que algunos compuestos, entre ellos la BCG, generan lo que se llama una ‘inmunidad entrenada’. Las vacunas funcionan porque dan un primer encuentro con el patógeno. Entonces, al siguiente encuentro, el organismo reconoce al patógeno y responde más fuerte. Ese es el principio básico de la vacunación, y que usa, entre otras, la capacidad de memoria de la llamada inmunidad adaptativa. Pero hay otra inmunidad que es la innata, que es una primera barrera que actúa más rápido y se supone que no tiene memoria. Que cada vez comienza de cero. El descubrimiento que hizo Netea es que hay ciertos compuestos, entre ellos la BCG, que pueden generar cierto nivel de memoria en las células de la inmunidad innata, ciertas modificaciones epigenéticas que hace que nuestro organismo reaccione más rápido ante determinadas infecciones”. 

Chabalgoity relató que la existencia del fenómeno que potencia la inmunidad innata ya fue comprobada por la ciencia y se estima que duraría dos o tres años tras la aplicación del compuesto que la induce. 

El químico uruguayo aclaró que este concepto no es lo mismo, aunque puede tener alguna relación, con otra línea de pensamiento científico que se ha divulgado y que sostiene que la vacuna de la BCG podría brindar cierta inmunidad adicional durante décadas y no solo por dos o tres años, aunque eso no ha sido demostrado.


La vacuna de la BCG fue creada en 1925 por el microbiólogo León Calmette y el veterinario Camile Guérin y previene la infección por el bacilo de Koch, que transmite la tuberculosis. Su nombre es la sigla de las palabras bacilo y los apellidos Calmette y Guerin.

 

Uruguay fue el primer estado en fabricar la BCG
Uruguay fue el primer estado del mundo en fabricar la vacuna BCG para proteger a sus niños de la tuberculosis.

El dato consta en el trabajo “Vacunación antituberculosa con el BCG en Uruguay”, del doctor Fernando D. Gómez y publicado por la Oficina Sanitaria Panamericana en 1953.

Escribió Gómez: “En 1925 llegó al Uruguay, desde el Instituto Pasteur de París, la primera cepa de BCG. El 9 de noviembre de 1927, con la presencia del Dr. Négre del Instituto Pasteur de París, se inauguró en el Uruguay la primera institución oficial del mundo para la preparación y aplicación por el Estado del BCG. El prestigio de que han gozado siempre las vacunas pasteurianas, motivó que se adoptara rápidamente el BCG, pues las experiencias en animales que se habían realizado desde 1906 y la aplicación humana a partir de 1921, indicaban que dicha vacuna era uno de los recursos más eficaces y poderosos para aumentar la resistencia del hombre contra la infección y la enfermedad tuberculosa. En el Uruguay no hubo discrepancias ni entre las autoridades ni entre los tisiólogos para el planteamiento de la oportunidad de la aplicación de la nueva vacuna, aunque sí las hubo entre algunos bacteriólogos y médicos”. 
 

Que la vacuna tiene efectos que van más allá de prevenir la tuberculosis es algo que se conoce desde hace años.

“Es claro que la BCG tiene otros efectos no específicos contra otro tipo de patologías. Hay estudios en países como Burkina Faso y Guinea Bissau que demuestran que la tasa de mortalidad infantil a partir de la introducción de la BCG fue bastante menor que la esperable solo por la disminución de la mortalidad por tuberculosis. Generalmente esa diferencia se explica porque los niños vacunados tendrían menores frecuencias de infecciones respiratorias e infecciones en general”, dijo Chabalgoity. “Además, la BCG es la primera inmunoterapia moderna basada en bacterias que existe contra un cáncer. Desde 1979 se usa como tratamiento contra el cáncer de vejiga”.

Carta al presidente

Que la BCG podría brindar un posible auxilio en el combate al coronavirus ha despertado expectativas entre muchos uruguayos, ya que el país, como otros de América del Sur, aplica esta vacuna a todos los bebés recién nacidos.

Pocos días atrás, el abogado Eduardo Durquet le envió una carta al presidente Luis Lacalle Pou pidiéndole que estudie el tema.
En su misiva, Durquet cita un artículo del portal Euronews que informa del posible efecto protector de la BCG. El abogado le relata al presidente, con datos tomados el 13 de abril:

“Conociendo que la BCG prevenía contra la tuberculosis y que ésta enfermedad ataca fundamentalmente los pulmones al igual que el coronavirus comencé a seguir los datos, muchos de ellos sorprendentes como el que en Portugal (país con vacuna de BCG obligatoria) el número de fallecimientos fuera de 52 por millón, mientras que en España su país limítrofe la cifra fuera de 375 por millón, o sea siete veces más”. 


Durquet agrega que en el citado artículo de Euronews “llama la atención el comentario de que las cifras de la región de la ex Alemania Oriental (donde era obligatoria la vacuna BCG) son mucho menores que las cifras de fallecimiento de las regiones de la ex Alemania Occidental donde no es obligatoria la vacunación".

El bioquímico uruguayo Andrés Pizzorno, especialista en vacunas que trabaja en el Centro Internacional de Investigación en Infectología de Lyon, Francia, dijo a La X que comparar las tasas de mortalidad por coronavirus entre países que dan la vacuna y otros que no, tiene algunas limitantes.

“Todo esto sale porque supuestamente los países donde tuvieron menos casos, o menos gravedad, son los países donde la vacunación contra la BCG es obligatoria o tiene mucha cobertura”, dijo Pizzorno. “Eso es un poco relativo. Porque que dos fenómenos se den al mismo tiempo, no quiere decir que haya una relación entre los dos. Y como todo, siempre hay excepciones. Hay países donde la gravedad o las infecciones no fueron muy altas y no tienen una buena vacunación de la BCG. Y al revés”.

“Podría haber una especie de tendencia”, reconoció el científico, pero señaló que faltan ensayos clínicos que lo demuestren. 

El 13 de abril la OMS señaló que no existen evidencias de BCG proteja frente al nuevo coronavirus.
 

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