En el caso de La Casa Violeta se está analizando una reubicación en un local menos costoso. En ese sentido, su director, Santiago Alonso dijo al diario El País que se reabrirá en otro lugar "sin apuro" para "hacer las cosas bien".
Sueiras repasa otros cierres recientes como el de los restaurantes Foc y Da Pentella, ubicados en Punta Carretas, y la sucursal de Francis en Carrasco.
Existe "un problema serio de rentabilidad" en el sector, en la que influyen factores como tarifas y seguros de accidentes, pero también aranceles de tarjetas y "las promociones de los bancos que son ruinosas para los restaurantes", según el integrante de la directiva de la Asociación de Hoteles y Restaurantes y propietario de Francis, Alberto Latarowski.
Según el consultor Tomás Bartesaghi, no hay mercado para tantos restaurantes de gama alta. Explicó que el margen de un restaurante es sólo de un 6% o 7%, las tarjetas se llevan el 3,5% de la facturación, y que el costo de la mano de obra -que debería ser de 25%- en la actualidad está en 35%-40%.