El sábado se logró superar las 200.000 firmas para convocar a un plebiscito para endurecer las medidas penales para los menores infractores, según informaron el diputado nacionalista Gustavo Borsari y el diputado colorado Germán Cardoso, coordinadores de la comisión que impulsa la reforma.
Hasta el sábado los organizadores tenían recolectadas unas 170.000 firmas.
En la conferencia de prensa, realizada en la sede social de Casa de Galicia, estuvieron presentes los senadores Pedro Bordaberry (Partido Colorado) y Luis Alberto Lacalle (Partido Nacional).
Lacalle dijo a El Observador que los números alcanzados superaron sus expectativas. El legislador estuvo durante la jornada en 12 lugares de Montevideo "bien distribuidos porque es la manera de tener una encuesta".
El legislador destacó la muy buena conducta de la gente y lo atribuyó a que se trata de una temática que corta horizontalmente la opinón pública. "Los frentistas en su enorme mayoría está de acuerdo. Entonces ¿por qué no se vota una ley? Los que critican esta propuesta, son los que han obligado a llegar a esta situación. ¿Por qué no nos dejan tratar un proyecto? Es que no se atreven a votar en contra. Eso invalida todas las críticas, porque si estuvieran tan seguros, ya que son mayoría, podrían habilitar que se trate. Si sale, sale y si no sale, no sale y se termina", reflexionó.
Por su parte el diputado Borsari, en diálogo con El Observador, calificó la jornada como "espectacular" a pesar del intenso frío reinante. "Notamos una avidez muy grande por firmar", comentó. Puso como ejemplo algunos lugares en los que a priori no se pensaba obtener más de 100 firmas: el caso de Iguá e Hipólito Irigoyen en Malvín Alto, en el que se llegó a 160 voluntades o en San Martín y bulevar Batlle y Ordoñez, con 163 firmas. "Algo impensado", agregó. Otro ejemplo que brindó el legislador fue el del puesto ubicado en 21 de setiembre y Ellauri, en Pocitos. Se habían proporcionado para el lugar un máximo de 300 papeletas y se recolectaron unas 600. En otro caso, en la puerta del supermercado Disco de Soca y Gestido (Pocitos) se había obtenido 200 firmas a las 17.30 horas del sábado y los militantes decidieron quedarse porque había personas esperando en fila dispuestas a firmar.
En carne propia
Mientras se esperaba la realización de la conferencia de prensa, iban llegando los encargados de los puestos de recolección a entregar las papeletas para ser contabilizadas. Una de ellos fue María Luisa Martínez, cuyo hijo Maximiliano, que se desempeñaba como repartidor de una pizzería, fue asaltado y asesinado de dos disparos.
"Trabajé en este día, para ver si podemos cambiar de una vez por todas las leyes de este país. Los chicos menores salen a robar y matar, y nadie hace nada. No me imaginé, pero la gente estaba muy entusiasmada y dispuesta a firmar", comentó Martínez que recolectó firmas fuera del supermercado Disco ubicado en Avenida Italia y Magariños Cervantes.