El pasado 2 de julio la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) de Colombia, firmó la resolución que dispuso legalmente la instalación de la empresa uruguaya Zonamerica en Cali. En una de las inversiones directas más altas que un agente uruguayo realiza en el exterior, se planea erogar en los siguientes 20 años unos US$ 300 millones, para construir en un área de 38 hectáreas, ubicada estratégicamente en una zona rodeada de campus universitarios. Contará con 18 edificios que se prevé emplearán a 17 mil personas, buscando ayudar a convertir la ciudad en un polo exportador de servicios.
Esto fue informado a El Observador por el CEO de Zonamerica, Jaime Miller y su director, Martín Dovat, que esperan estar inaugurando el primer edificio en los últimos días de 2015. Y, a partir de ahí, seguir adelante con el emprendimiento que ya fue diseñado por el estudio estadounidense de arquitectos, Perkins+Will.
“Vamos a ser un puente de negocios entre ambos países”, dijo Miller sobre las bondades que puede traer para Uruguay que Zonamerica actúe con una sucursal en Colombia. El modelo del negocio es el mismo que el de la sucursal uruguaya y consiste en brindarle a empresas de servicios el mejor marco posible para que puedan instalarse en un país con las ventajas que consideran que tiene Colombia (estabilidad financiera, personal calificado, seguridad jurídica y receptividad a proyectos como el suyo), y especialmente en Cali, destacada por el diario británico Finnancial Times, como una de las ciudades con promisorio futurto para las inversiones.
Para llegar a la posibilidad de exportación del modelo de negocio, los responsables reconocen que la inquietud de hacerlo siempre existió, pero una sucesión de hechos hicieron que se instalen Colombia. En 2007, tras una cumbre de presidentes realizada en Montevideo, el mandatario de El Salvador, luego de conocer Zonamerica insistió en que implementen ese modelo de negocios en su país. Esto sirvió como incentivo para evaluar distintos países y ciudades; Cali fue el lugar elegido.
“Nos llamó la atención las ganas con las que el gobierno nos cortejó”, señaló Miller, explicando que su servicio significó una buena oportunidad para Colombia. Las empresas extranjeras visualizaban las bondades del país para las inversiones pero consideraban que “no había una oferta de real estate y servicios que ayudara a cerrar” el desembarque en Colombia.
Consultados sobre si consideran posible que la Zonamerica colombiana pueda terminar compitiendo con la uruguaya, Miller lo descarto. Por lo contrario, dijo que ambas se complementan porque el recurso humano en Colombia es diferente. Uruguay es un polo multicultural en el que se hablan muchos idiomas, cosa que no sucede en Colombia. Por el otro lado, señalaron que la proximidad con otros países harán que se atraigan capitales de distintas nacionalidades. Al tiempo que no descartan instalarse en otras ciudades, “quizás en otro continente”, reveló Dovat.