La joven polaca Alicja, cuyo padre ha sido detenido por mantenerla encerrada y violarla sistemáticamente durante los últimos seis años en una relación incestuosa de la que nacieron dos niños, denuncia en la prensa que fue tratada como una esclava por su progenitor.
"Antes era una chica feliz, con sueños, con ilusiones, como cualquier adolescente, quería continuar mis estudios y, un día, salir del campo", explica.
"Al principio pensé que era una broma, una tontería de mi padre, pero luego me hizo daño, me ató, me apretó el cuerpo mientras con la otra mano me arrancaba las bragas", recuerda Alicja, una muchacha de baja estatura y pelirroja, que durante seis años vivió "en el infierno".
"Claro que sabía que todo estaba mal, pero ¿qué podía hacer? ¡El me amenazaba, por eso nunca dije nada y callaba, tenía miedo!", declaró la madre a la prensa, mientras se mantenía parapetada detrás de la puerta de su casa.
En ese momento, de acuerdo a las primeras investigaciones, el hombre comenzó a mantener regularmente relaciones sexuales con su hija, de las que finalmente nacieron dos niños, uno en 2005 y otro en 2007, que fueron dados en adopción por orden del propio padre y contra la voluntad de su madre.
Finalmente, madre e hija decidieron revelar a los agentes el horror que se vivía en su casa, lo que desembocó en la detención del hombre de 45 años, el "Fritzl polaco", como ya lo conocen los medios. "No podía permitirlo más, era suficiente dolor para mi hija", explicó la madre de Alicja a la prensa.
Este dramático caso recuerda a lo sucedido hace meses en Austria, donde el perito electricista jubilado Josef Fritzl mantuvo secuestrada en un sótano a su hija, en un cautiverio durante el que nacieron siete hijos fruto de la forzada relación incestuosa.
(EFE)