Bank of America Corp., JPMorgan Chase & Co. y Wells Fargo & Co. quizá tengan que aumentar sus provisiones en US$30.000 millones para cubrir posibles pérdidas por préstamos tipo “home-equity”, cantidad que casi equivale a los pronósticos de ganancias de los analistas para los tres bancos este año.
El costo de estas provisiones fue calculado por CreditSights Inc., una firma de investigación de Nueva York cuyo pronóstico hace casi cuatro años resultó acertado luego de que los bancos informaron sobre depreciaciones sin precedentes relacionadas con las hipotecas. Reconocer las pérdidas por préstamos “home-equity”, aquellos cuyo aval es la residencia del prestatario, es uno de los problemas que quedan por resolver de la burbuja de la vivienda, dijo CreditSights en un informe el 29 de marzo.
Las depreciaciones potenciales por los préstamos podrían afectar las ganancias, al tiempo que los analistas intentan determinar cuánto, y cuán rápido, los gastos relacionados con pérdidas por préstamos bajarán desde el apogeo que el sector alcanzó en junio de 2009. Los bancos, encabezados por JPMorgan de Nueva York, empiezan a anunciar sus resultados del primer trimestre esta semana.
“Si bien muchas personas esperan una fuerte mejoría a corto plazo, los préstamos con aval residencial son un área que todavía debe ser resuelta de manera significativa”, dijo Baylor Lancaster, analista bancario sénior para CreditSights en Miami.
El proceso tomará meses, y las pérdidas se reflejarán en los estados financieros hasta más adelante este año, dijo Lancaster.
El congresista Barney Frank, presidente de la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, realizará mañana una audiencia sobre la forma en la que los préstamos con derecho secundario de reclamación están dificultando reestructurar las deudas de los propietarios y mitigar la crisis de las ejecuciones hipotecarias. El 4 de marzo Frank envió una carta pidiendo a los bancos que reconocieran más pérdidas a fin de facilitar la modificación de hipotecas.
Las hipotecas con derecho secundario de reclamación y la mayoría de las líneas de crédito con aval residencial se clasifican por detrás de la deuda de derecho prioritario, lo que significa que se dan por perdidas en una ejecución hipotecaria si la venta de la casa no reúne suficiente dinero para liquidar la primera hipoteca. Los préstamos con derecho secundario suelen ser cerrados, en contraste con las líneas de crédito con aval residencial, que pueden permanecer abiertas para que los prestatarios retiren dinero cuando lo requieran, como con una tarjeta de crédito.
Los cuatro bancos más grandes de Estados Unidos por activos --Bank of America, JPMorgan, Citigroup Inc. y Wells Fargo-- tienen alrededor del 42%, o US$442.000 millones, de los US$1,1 billones en préstamos hipotecarios con derecho secundario de reclamación, según Amherst Securities Group LP, firma de Texas que analiza los activos de préstamos para casas.