En estos momentos "oigo resonar las palabras de Juan Pablo II 'No hay paz sin justicia. No hay justicia sin perdón', que quiso aportar lo mejor y lo más concreto que la Iglesia puede ofrecer en una humanidad hambrienta y sedienta de paz", subrayó el arzobispo de Montevideo, Nicolás Cotugno.
"Los derechos humanos no son suficientemente defendidos sólo reconociendo y penalizando las responsabilidades de quienes los han atropellado con sus crímenes," subrayó el arzobispo.
"Nos engañaríamos a nosotros mismos si dijéramos que nuestra sociedad uruguaya tiene paz, que América Latina y el Caribe tienen paz, que el mundo tiene paz (...)" indicó el arzobispo.
En tal sentido, Cotugno abogó por la "unión y la reconciliación nacional" y advirtió la necesidad de aprender "el valor incalculable del perdón" como instrumento "para la plena reconstrucción de las instituciones de la República, en un contexto de paz social, solidaridad y respeto al pluralismo".