Opinión > ANÁLISIS/ C. ROMANOFF

Daniel Martínez, colado entre Mujica y Vázquez

El intendente tiene despejado el camino político y orejea sus cartas

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28 de octubre de 2017 a las 05:00

El intendente Daniel Martínez se convirtió en el principal aspirante a la candidatura presidencial del Frente Amplio luego de la caída del ex vicepresidente Raúl Sendic. Esa circunstancia le despejó el camino porque dejó al espacio mujiquista sin su candidato natural. Popular en las encuestas de opinión y con un triunfo electoral a cuestas sobre Lucía Topolansky y también José Mujica, el intendente se coló al tope del menú. Jugo por afuera de los líderes históricos de la coalición.

Antes fue víctima de un acuerdo político de cúpulas que le dejó afuera de la candidatura a la Intendencia de Montevideo y favoreció a Ana Olivera. Aquel ninguneo fue un bumerán que se volvió en contra del status quo frentista, obligado ahora a la guiñada de aceptación. Daniel para aquí, Daniel para allá....

Daniel terminó invitado y sentado en la misma mesa junto a Vázquez y la presidenta chilena Michele Bachelet en ocasión de la clausura de un seminario internacional acerca de las enfermedades no trasmisibles. Ese gesto no es el primero y habla por sí solo: Martínez es un factor con valor futuro, una acción que el presidente incorporó en su portafolio.

Lo sabe también la plana mayor de la dirigencia frentista que asistió a una reunión promovida por Martínez y el intendente de Canelones, Yamandú Orsi. Hubo pizza, nada de alcohol y un mensaje fuerte y claro: Mujica, Astori y Vázquez no fueron invitados.

A diferencia del presidente, Mujica está muy activo en política y tiene la necesidad de mantener el poderío de su sector, el MPP. No solo fue derrotado en las elecciones municipales de Montevideo de 2015 sino también en las desarrolladas el año pasado para la presidencia del Frente Amplio. Eso cuenta. Como él mismo dice, con gusto sería candidato y también según sus palabras, la biología tendrá la última palabra.

Adivinar las intenciones de Mujica es complicado. Lo suyo es el zigzag, los caminos sinuosos y los recorridos circulares. Así trata –con mucho éxito– de alejar las miradas sobre sus objetivos principales. En el terreno de las conjeturas y de acuerdo a las encuestas, tal vez el ex presidente considere inevitable la candidatura de Martínez. Si Mujica no se presenta, en el MPP no aparece una opción de similar porte.

Y entre los eventuales sustitutos, el intendente Orsi desea repetir en Canelones y no quiere saber de nada con la lucha interna. Claro que podría ser empujado por su grupo a ponerse la camiseta y salir a la cancha. Así las cosas, Mujica –que apoyará un postulante propio, ya sea del MPP o de sus aliados– podría estar interesado en que Martínez tuviera un competidor por el mismo espacio, capaz de debilitarlo en la elección interna. Una postulación de Danilo Astori podría cumplir ese fin.

El ministro de Economía tiene razones para pensar en que ahora se merece una chance aunque los números de los sondeos no lo favorecen. Para mejorar y hacer el intento debería renunciar y bajar a la cancha política, algo que también necesita su sector, Asamblea Uruguay. También es difícil que Astori acepte bajar impuestos en el año electoral si el déficit no se reduce en forma sustancial.

Martínez, en tanto, trata de soslayar la cuestión electoral para evitar golpes propios y ajenos. Eso sí, aumentó su exposición pública aunque siempre ligada a lo municipal. Cuando le hablan de la candidatura le quita importancia y se ríe. Pero en la mano tiene las cartas y las orejea. Todavía no le toca jugar.

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