"Mi objetivo siempre fue llegar a dirigir en primera, no quería apurarme y este desafío que se me presenta en mi carrera es muy grande y también lo es para los dirigentees que se juegan una parada enorme después de ganar el campeonato". Gustavo Dalto, flamante entrenador de Danubio, entremezcla su alegría de la meta alcanzada con los horizontes plagados de difíciles retos que se avizoran.
Desde hace siete años es uno de los artesanos que moldea el talento en las formativas de Danubio, donde se paseó por todas las categorías.
"Eso representa una ventaja y fue una de las causas que volcó la balanza a mi favor con respecto al resto de los entrenadores que estaba manejando la prensa", dijo.
Historia grande. Dalto, de 44 años -"soy de la nueva camada de técnicos"- llegó como jugador a Danubio en 1981 procedente de Atlanta de Pando.
Permaneció en la institución hasta 1989, período en el cual ganó el Competencia y el Uruguayo de 1988, donde fue pieza clave, y participó de la gran campaña de la Libertadores 1989 (semifinales).
"Cumplí un objetivo que era llegar a Primera ahora sueño con salir campeón con Danubio y aspiro a hacer el mejor papal posible en la Sudamericana", vaticinó el DT.
(El Observador)