La estadounidense Lindsay Davenport, que deberá pasar por el quirófano este noviembre, ha insinuado que el partido de cuartos de final que disputó y perdió contra su compatriota Venus Williams por 6-2, 2-6 y 6-1, podría haber sido el último encuentro en Wimbledon.
Davenport tampoco pudo aclarar si pensaba regresar a la competición de hierba el próximo año. "Ya veremos", dijo, "no estoy segura", y matizó que pese a que sus problemas físicos podrían ser una traba para su regreso, de momento "no hay absolutamente ninguna decisión tomada" aunque aseguró que no quiere "sacar las cosas de quicio".