El presidente de la Asociación de Bancos Privados del Uruguay (ABPU), Julio de Brun, estimó que Uruguay se beneficiará en el corto plazo de la recuperación de la recesión económica global, pero advirtió que en la próxima década los países emergentes protagonizarán una nueva crisis por el exceso de liquidez inyectado en la economía mundial.
“En el corto plazo viviremos un período de prosperidad por el reflujo de capitales hacia los países emergentes, pero esto es incompatible con lo que vendrá después”, dijo este miércoles De Brun en una conferencia organizada por la Liga de Defensa Comercial que tuvo lugar en el auditorio del Banco Central. El economista indicó que “es prácticamente inevitable” que esto ocurra, a no ser que se realicen “apretones fiscales multitudinarios”, aunque estimó que esa situación “no parece probable”.
De Brun agregó que en la historia económica uruguaya el país se desempeñó muy bien cuando existieron tasas de interés bajas a nivel global y un dólar débil, como ocurrió en 2009, pero que “los problemas van a venir por consecuencia de la recuperación de la crisis”. En este sentido, alentó a “evitar las tentaciones de corto plazo” y dijo que el gobierno uruguayo deberá realizar una corrección fiscal.
“Todo parece apuntar a que si no hay sorpresas (en Uruguay) podremos disfrutar de prosperidad en los próximos dos años, pero en la medida en que no se absorba con esfuerzos fiscales el exceso de liquidez (a nivel mundial), se generará otra crisis”, añadió.
En este sentido, De Brun afirmó que “no existe ningún mecanismo a la vista que permita reabsorber la inyección de liquidez” que realizaron los gobiernos europeos y de Estados Unidos para evitar que la recesión económica actual se transformara en la depresión de los años de 1930. “Es un riesgo muy importante sobre el que debemos estar cautos”, advirtió.
Asimismo, indicó que el mercado “difícilmente” ratifique altas tasas de interés en el mundo desarrollado, por lo que la baja rentabilidad de los instrumentos de deuda de esos países alentará a que los inversores busquen mercados con mejor rendimiento y el flujo de capital se dirija hacia los países emergentes.
De este modo, De Brun explicó que en el corto plazo se producirá un desacople y Estados Unidos va a crecer a tasas muy lentas mientras que China y Brasil crecerán a buen ritmo respaldados por el dinamismo de sus mercados internos.
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