Primero llegaron los Peregrinos en el barco Mayflower a las costas de lo que actualmente es el estado de Massachussets. Eran los inicios del siglo XVII y las luchas religiosas los habían expulsado de Inglaterra.
Arribaron en busca de una nueva vida en un territorio también nuevo y desconocido. Allí se encontraron con pueblos nativos, como los Patuxet, que les enseñaron a cocinar los productos autóctonos, como la calabaza, las aves y las bayas que crecían en los bosques de la región.
Luego de pasar las durísimas condiciones del primer invierno en esa terra ignota, los Peregrinos decidieron organizar una cena de agradecimiento (Thanksgiving) a Dios por haber podido sobrevivir en tales condiciones. Esto sucedió en la primera década de ese siglo. A partir de 1621 el festejo del día de Acción de Gracias se realizó cada año en la primitiva colonia de Plymouth, aunque se organizaba varias veces en el año y con diversos motivos. Desde un festejo por una cosecha, hasta por la gracia divina en una victoria militar. La tradición se mantuvo durante la guerra de independencia hasta que en 1861, durante la sangrienta guerra civil, el presidente Abraham Lincoln determinó que Acción de Gracias se festeje el último jueves de noviembre. Un día como hoy.
Este Thanksgiving day es especial para Uruguay porque la embajada de Estados Unidos organiza esta noche, en el Hotel Sheraton, una cena en cinco pasos donde presentará al público uruguayo un plato de pavo. A su vez, esto se enmarca en una operación comercial de un importador local que traerá pavo a Uruguay con el objetivo de integrarlo a la dieta de carnes blancas de los uruguayos.
La cena tendrá la presencia del chef Renatto Medranda como responsable del menú. Peruano de nacimiento, desde niño adoraba cocinar pero creció en el seno de una familia de ingenieros, por lo que sus rumbos iniciales no estaban muy claros.
Se mudó a Estados Unidos en 1992, antes de que la cocina peruana hiciera eclosión en el mundo. Allí aprendió de la diversidad culinaria de un país gigantesco y con cocinas muy diferentes según el estado, basta pensar la diversidad entre los platos típicos de una ciudad de Seattle y de San Juan de Puerto Rico. Hoy Medranda es el chef ejecutivo de la cadena hotelera Westin en los Estados Unidos.
“El pavo es la única comida y salvaje de los Estados Unidos”, cuenta el chef a El Observador desde la cocina del Sheraton, mientras salta unos repollitos de Bruselas, y agrega que la influencias de algunos de los mejores chefs del mundo trabajando en ese país, más los aportes de los canales de cocina y los periodistas gourmet, han cambiado el paladar estadounidense y han influido de manera decisiva para que la preparación del pavo de Acción de Gracias hoy sea diferente de la preparación tradicional de colocar el animal sin menudencias al horno con sal, pimienta y manteca.
El pavo que prepara Medranda es asado y posee encima una salsa con la base del jugo del pavo las menudencias, y un acompañamiento de arándanos y castañas de cajú, boniatos asados, chauchas envueltas en panceta y repollitos de Bruselas al horno. Ese el plato principal y esas guarniciones no son extrañas hoy en los hogares estadounidenses.
Pero todo comienza con la entrada, compuesta por un sopa de calabacín con confite de manzana verde y crouton de brioche con jengibre.
La ensalada es de remolachas asadas, endivias, nueces caramelizadas y vinagreta balsámica.
Además del pavo, el otro plato se compone de un risotto de zuchini asado con hongos frescos, queso pecorino, semillas de calabaza y crema de romero.
De postre, cierra la lista una tarta tibia de manzana y frutos rojos con caramelo de calvados, chip de manzana y chantilly de canela.
Un elemento fundamental de estos platos con ingredientes típicos de los Estados Unidos es la variable de estación.
“En este momento en EEUU estamos en otoño, por lo tanto es lógico que utilicemos para estos platos productos de esta estación”, explica Mendranda.
Pero sus innegables raíces peruanas influyen en algunos toques propios de ese país, como la inclusión del jengibre. “Para los peruanos el jengibre es como para los mediaterráneos el ajo. Imprescindible”, dice Medranda.
En Uruguay no se produce pavo y menos se come. Este intento de integrar una nueva costumbre en la cocina de los uruguayos apuesta, como toda cambio cultural, al mediano y largo plazo.
En un país donde la carne ovina y porcina tiene un lugar casi preponderante durante las fiestas de fin de año y brillna casi por su ausencia el resto del año, la carne de pavo tiene aún un camino por recorrer. De todos modos, es una buena cosa tener la posibilidad de acceder a esa carne para ampliar el paladar y experimentar nuevos sabores.