Lo declarado por el directivo de Conaprole, Álvaro Lapido, vinculado al eventual cierre del tambo presidencial por pérdidas motivaron un tajante desmentido de la propia Presidencia de la República.
La semana pasada Lapido se refirió a una reunión que el lunes habían mantenido el presidente Tabaré Vázquez y el gerente general de Conaprole, Rubén Núñez. Lapido dijo sobre dicho encuentro que "el presidente se mostró muy conocedor de la realidad (de la lechería) al punto que llegó a decir que capaz que al tambo de Anchorena hay que cerrarlo porque da pérdidas. Lo que le pasa al tambo presidencial le pasa a toda la lechería nacional".
Veinticuatro horas después de difundidas dichas declaraciones y que fueran reproducidas por diversos medios, la Presidencia emitió un comunicado en el que sostuvo que "el tambo de la estancia presidencial de Anchorena funciona con normalidad. La noticia aparecida en varios medios radiales, escritos y electrónicos sobre el presunto cierre del tambo es una enorme mentira. El presidente de la República nunca dijo que el tambo del establecimiento presidencial produjera pérdidas, ni que estuviera pensando en cerrarlo definitivamente, ni tampoco en redistribuir a su personal".
El comunicado agrega que "el tambo funciona con normalidad. El manejo del ganado según el sistema de estacionalidad hace que en este período del año se verifique una baja en la producción. Por lo que transitoriamente, el tambo no está remitiendo leche a Conaprole. Además, habida cuenta que el tambo es uno de los proyectos más importantes del establecimiento, se ha encarado, siguiendo todos los procedimientos legales, la construcción de un nuevo tambo modelo; proceso en el que compiten cinco empresas para la ejecución de las obras proyectadas. Justamente, la construcción de ese nuevo tambo modelo es financiada con los recursos que provienen de la producción del mismo emprendimiento".