El gobierno dio un nuevo pasó en la concentración de las tareas de fiscalización y auditoría del Estado al trasladar a la Dirección General Impositiva (DGI) la tarea de control de las zonas francas públicas y privadas.
En este mismo sentido tiempo atrás dispuso que la DGI se encargara de los certificados de devolución de impuestos a la exportación que anteriormente eran resorte del Banco República.
El control de las zonas francas era realizado por personal del Área de Zonas Francas de la Dirección de Comercio del Ministerio de Economía, una repartición que realiza la promoción de los enclaves y la supervisión de sus contratos de los usuarios, pero que no cuenta con personal suficiente ni especializado en la fiscalización.
La reasignación de funciones se realiza en el el marco de la normativa vigente en materia de reorganización del estado y entrará en vigencia en 60 días.
(El Observador)