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Dos mujeres rupturistas inspiran el nuevo espectáculo de compañía de ex y actuales bailarines del Sodre

La compañía Telón Arriba, de la exbailarina del Sodre Giovanna Martinatto, se presenta en la Nelly Goitiño con un espectáculo sobre Edith Piaf y Clara García de Zúñiga

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01 de junio de 2018 a las 05:00

Hace menos de 12 meses, a los 36 años, Giovanna Martinatto se retiró del Ballet Nacional del Sodre (BNS), La primera bailarina se fue de la compañía estatal después de dos décadas de carrera. Su retiro fue durante la era de Julio Bocca como director artístico y se despidió en el escenario del Auditorio Nacional Adela Reta. Pero las condiciones de trabajo del BNS no siempre fueron las de esta etapa. Martinatto se acuerda de las ratas que pasaban por la sala de ensayos mientras hacía barra. “Hacíamos bromas de que la rata venía a bailar ballet”, recordó.

Martinatto ahora dedica su vida a la docencia y a un proyecto que la llena de entusiasmo, la compañía Telón Arriba, a la que describe como “un espacio de libertad”.

Es un equipo de bailarines y coreógrafos que presentó su primer espectáculo en agosto del año pasado. Y lo componen Martinatto, como directora artística y bailarina; el actual solista del BNS, Guillermo González, que baila y hace coreografías, y los exartistas del BNS Federico Godoy, Lucía Pichini y Lucía Martínez.

Este viernes y sábado la compañía presenta el espectáculo Ellas en la Nelly Goitiño con las piezas Clarita de González y Retrato in memoriam: Edith Piaf a cargo del célebre coreógrafo uruguayo Domingo Vera. Ambas, de estilo neoclásico, son protagonizadas por Martinatto. Ambas.

Con algo de nostalgia de la época en la que las decisiones importantes no recaían sobre ella, sino que solo debía bailar, e impulsada por el nuevo campo que le abre un mundo de alternativas creativas, la bailarina dialogó con El Observador.

¿Qué gustos se da ahora que se retiró del BNS?

(Risas) Comer cualquier cosa. Como sin estar tan preocupada, porque tengo función o algo. Levantarme tarde. Cuando no doy clases, me levanto tarde y de repente son las 10 de la mañana y sigo acostada, calentita. Antes salía a las siete de la mañana. Y mi otro gusto es la compañía Telón Arriba. Tener algo nuevo es hermoso.

¿Qué es lo que más extraña?

A mis amigas, las más cercanas. Y reírme con alguna gente que siempre me reía. Eso sí lo extraño mucho.

¿Por qué Clara García de Zúñiga es inspiración para una de las piezas de este espectáculo?

Es una creación de Guillermo González (actual solista del Sodre). Él venía pensando hace mucho tiempo en ella y leyendo mucho sobre su historia. Así que en un momento dijo: “Tengo que hacer algo sobre ella”. Clara fue muy avanzada, con muchos temas familiares, tuvo presión para casarse por un tema de plata por la familia. Y por otros aspectos que vimos de su historia, notamos que era una liberal. Y en este momento en el que la mujer proclama libertad y se está hablando mucho de la mujer, está bueno presentar una obra así.

Por otro lado, ¿cómo llegaron a la pieza de Piaf?

Ya existía. Mi marido me dijo un día: “¿Por qué no hacen algo con Piaf?”. Fue después de un evento en la Embajada de Francia. Pensé: “Sí, tiene razón”. Le pedimos a la embajada si podía ayudarnos y estamos muy agradecidos. Esta obra de Domingo Vera es una joya. Se hizo en Cuba, Estados Unidos, Argentina, México. Yo la vi cuando tenía 16 años interpretada por el Ballet Nacional de Cuba; quedé impactada. Me acuerdo de que estaba sentada en la platea de la Nelly Goitiño y dije: “Qué obra maravillosa”. Pregunté de quién era porque la verdad es que uno a veces no se imagina que puede ser de un coreógrafo uruguayo. Me gustó mucho la parte del cuerpo de baile, lo bien que está hecha. No es una obra triste, aparte. Por más que ella tuvo una historia muy difícil, tiene un momento bastante fuerte dentro del ballet, pero empieza y termina muy arriba. Es una pieza muy feliz. La obra está desdoblada en dos personajes: está el rol de Edith Piaf y, también, el rol de la voz de ella. Se lo mostramos a Domingo en un ensayo general y él quedó muy emocionado. Así que nosotros, chochos.

¿Qué sigue para el resto del año en Telón Arriba?

En cuanto se termine esto, ya arrancamos a preparar el espectáculo de setiembre que es más contemporáneo. Tiene la música de Juan Prada y telones de Marcelo Larrosa. Es todo una creación nueva.

La obra está desdoblada en dos personajes: está el rol de Edith Piaf y, también, el rol de la voz de ella.

¿Cuál es su relación con el público ahora?

La gente es divina. Siempre me han tratado con mucho cariño y mucho respeto y eso para mí es una lealtad mutua. Soy muy agradecida con el público siempre. Hay gente que me manda mensajes a través de las redes sociales. Siempre les contesto porque obviamente es gente que te apoya.

Da clases en MAD y en la Escuela de Formación Artística del Sodre. ¿Qué le llama más la atención de las nuevas generaciones de bailarines?

Lo único que me llama la atención y respeto es que preguntan mucho. Son muy de investigar a través del habla. Y también por enseñar dentro de la división danza contemporánea, me parece que hay más investigación. En el clásico no pasa eso. En el clásico, por lo general, se calla toda la clase y no se pregunta y se acata. Es como que se hace lo que le dice el maestro y ya está. No pregunta el porqué. En cambio, acá sí preguntan. Siempre hay un intercambio y un feedback que está muy bueno. Prefiero que sea así, realmente. Me parece mucho más libre también.

En este momento en el que la mujer proclama libertad y se está hablando mucho de la mujer, está bueno presentar una obra así.

¿Cuáles son los principios prioritarios que les quiere inculcar a sus alumnos?

Primero, amor por la profesión. Me parece esencial. Y tienen que tener ganas. Entrar con ganas a la clase y eso se tiene que ver y notar. Es muy importante para el profesor que está dando la clase que un estudiante tenga una buena actitud. Ganas de aprender. Y el respeto mutuo. Estuve del otro lado así que sé perfectamente lo que es.

Ellas

Auditorio Nelly Goitiño

1 y 2 de junio a las 20 horas

Entradas: $350 en Tickantel y boletería de la sala

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